martes, 28 de abril de 2015

“La Cafetera”, de Fernando Berlín

Yo también soy de ‘La Resistencia”

Siempre he creído que Fernando Berlín fue un visionario. Radiocable.com fue una rara avis desde el momento en que nació, aquel 14 de mayo de 1997, haciendo coincidir el día con en el centenario de la primera transmisión telegráfica sin hilos. Desde aquel instante Berlín se puso al frente de la primera radio española que emitía exclusivamente a través de internet. Como digo, un visionario, el precursor…

Fernando Berlín, periodista, emprendedor y visionario
Pero Fernando Berlín, no contento con liderar este proceso e ir creciendo, como periodista y como emprendedor, insatisfecho permanente e inquieto constante, creó, a comienzos del año pasado, un desayuno en la radio, que bautizó con el nombre de “La Cafetera”, media hora para tomarle el pulso a la actualidad de los periódicos “en pijama”. Un planteamiento –decía yo en febrero de 2014-, tan sencillo como arrollador. Y esto, sólo puede ser posible a través de la nueva radio online, que él encumbra todas las mañanas (de lunes a viernes, de 8:30 a 9:00 horas, aunque a veces se pase de tiempo…) con su proverbial inconformismo, curiosidad y honestidad, sin olvidarse de su magnífica agenda, labrada gracias a la credibilidad y confianza que ha ido acumulando a través de estos años de ejercicio militante del periodismo.

Esa ‘Cafetera’ se dirige cada mañana a un público que ha ido adquiriendo la condición colectiva de “Resistencia”, término con el que todos se sienten identificados, y por el que pregunté en su momento a Fernando. Él me contestó entonces que esa ‘Resistencia’ está integrada por “los parados, los autónomos, los que sólo salen en los datos (…). Somos cristianos en el mundo árabe y árabes entre cristianos. (…) Somos las plazas del 15-M. (…) Somos las mujeres que exigen decidir sobre su cuerpo. Somos los que tienen un sueño. También somos los que tienen más de 50 años. Somos los que aman a la naturaleza y los que leen a Saramago. ¿Todavía preguntáis quiénes somos? Somos tú y yo, Gorka”.

Y desde aquel momento me enganché. Reconozco, públicamente, que me integré en esa “Resistencia”, atraído por una forma de hacer radio, tan inmediata, tan cercana, tan… auténtica y natural, que me parecía –y me sigue pareciendo, esto es lo más importante- un “soplo de aire fresco” en el periodismo radiofónico que estamos escuchando últimamente, y me refiero a todas las cadenas, sin hacer distinciones, porque todas ellas responden a una variedad de criterios y de doctrinas e intereses, incluso de dependencias (económicas las más de las veces…), que alteran sustancialmente su independencia y honestidad como medios fiables y creíbles.

Muy joven, en la portada de
Interviú, en el 98 del siglo pasado
Fernando Berlín es su propio jefe. Ha construido una Radiocable.com de la que puede sentirse orgulloso, de la que viven varias familias y a la que, aunque a duras penas y trabajando mucho, ha logrado sacar adelante. La ha convertido en un medio influyente y esta nueva experiencia de “La Cafetera” contribuye a hacerla más fuerte, si cabe. Me gusta su independencia, su crítica repartida, a diestra y siniestra, su vocación de curioso impenitente y su permanente “por qué” en la boca. No oculta un ideario progresista, y hasta unas simpatías por unas ideas que, honestamente, defiende sin ortodoxias y desde luego sin exclusiones, dogmatismos ni radicalismos. Fernando Berlín es un periodista de los que caminan erguidos, apoyados por su trayectoria, y su escuela, en la que tienen mucho que ver dos nombres, que idolatra: Iñaki Gabilondo, que abre cada mañana “La Cafetera”, de par en par, citando precisamente al segundo nombre que quiero rescatar, el escritor portugués José Saramago, que eligió Tías, municipio de la isla canaria de Lanzarote, para vivir los últimos años de su vida. Habrá que buscar allí la inspiración perdida. 

El que tiene el valor de enfrentarse cada día a su propia inspiración, y capacidad de improvisación, con los periódicos (imagino que digitales…) delante, y un micrófono, es Fernando Berlín, y a menudo –según su propia confesión- lo hace “en pijama”. El tiempo de emisión, como digo, es de media hora, pero con cierta frecuencia, Fernando supera este tiempo porque la o las entrevistas se le van de las manos, por su propio interés, captado por un olfato periodístico muy entrenado. Al final de estos retrasos es habitual escuchar a Fernando decir: “os tengo que dejar, porque tengo que llevar al niño al colegio, y no me va a dar tiempo, y el coche al taller, y…” lo que reedita esa bendita condición de la radio de ‘amigo próximo’ que te cuenta no sólo la vida, sino también su vida, lo que contribuye a sentirte, empáticamente, mucho más cerca de él… Ningún otro medio lo consigue con tanta eficacia.

El estudio desde el que emite
diariamente "La Cafetera"
Fernando Berlín hace un recorrido diario por los titulares de los periódicos, bien construido: delimitando claramente lo que dicen los periódicos y lo que piensa, argumentando sus razonamientos y aportando información suplementaria de su propia cosecha y conocimiento. El resultado es que el oyente, que nunca se siente teledirigido ni adoctrinado, sino libre para coincidir –o no- con el planteamiento, o la lectura que hace el propio Berlín de la prensa, recibe un buen contenido. Por eso, tal vez, por esta libertad e independencia con la que trabaja Fernando, me reconocía que para él la radio es “el lugar en el que me atrinchero con los oyentes”. ‘Revolución’ y ‘trinchera’ son términos que caminan de la mano. Pero, lejos de radicalismos filosoviéticos, Berlín redefine ambos conceptos, y los actualiza. Porque escuchar “La Cafetera” significa, para él, y para sus oyentes, escuchar algo que no se puede escuchar en una cadena convencional, no al menos con un punto de partida tan independiente, tan desprovisto de doctrina e intereses, como antes apuntaba. “La Cafetera” es un reducto libre del periodismo que la radio ha hecho grande. Tanto, que el programa está siendo ‘trending topic’ (o sea, tendencia) en Twitter, un día sí, y otro también.

Si antes decía que su agenda es impresionante, quería referirme a ella en este párrafo. Fernando Berlín no es un monologuista. “La Cafetera” es, ante todo, un programa de radio y, como tal, con una (auto) realización muy cuidada en lo formal –con separadores, sintonías, música, elementos todos que refuerzan su personalidad- incluye también entrevistas con prestigiosos nombres del mundo social y político, principalmente, de altísimo nivel. Por citar sólo unos ejemplos, “La Cafetera” ha contado con Felipe González, Javier Solana, Esperanza Aguirre, Ángel Gabilondo o Susana Díaz. Todos conversan con Fernando Berlín, a sabiendas de que hablan con un periodista que viaja en la vida con su propia radio a cuestas, sin ningún gran grupo de comunicación detrás que lo arrope. Y aun así, a pesar de su ¿escasa? entidad, lo atienden con respeto y disponibilidad. Berlín es, por tanto, también precursor en esto de la nueva prescripción surgida de internet. Un nuevo canal que ha llegado para quedarse, y en el que pocos son todavía los que están tomando la iniciativa, al menos en España, de apostar por la radio de contenido periodístico, la radio –ciertamente- más cara; pero también la de mayor peso específico como influencer.

Debo reconocer que, por una serie de compromisos familiares, no llego a escuchar en directo “La Cafetera” y me veo obligado a recurrir a la versión podcast. Pero esto mismo me lleva a subrayar y recordar que la nueva radio online tiene muchas más aristas que la analógica que, por definición, es ‘irrecuperable’ (salvo que, como antaño, se pida una grabación a la emisora). Con los podcast, como ya he dicho en más de una ocasión, la radio pierde deliberadamente sus coordenadas espacio-tiempo, por cuanto el oyente decide dónde y cuándo la escucha. Evidentemente, “La Cafetera” es un ‘producto fresco’, y por tanto más perecedero que otros contenidos radiofónicos. Escuchar lo que dice la prensa del día por la tarde –cuando en las versiones digitales han cambiado el 80 por ciento de las portadas- no parece tener mucho sentido; pero a pesar de eso, dentro del programa, las entrevistas sí tienen más recorrido, y cuando se recurre a ellas en Radiocable.com no nos encontramos con las entrevista “empaquetadas”, sino con todo el programa, lo que hace más incómoda la escucha. Evidentemente, editar los programas y seleccionar sólo las entrevistas supone más tiempo y esfuerzo. Pero no deberían ser los oyentes los que las busquen...

En definitiva, este café virtual al que nos invita Fernando Berlín cada mañana a las 8:30 horas, para echar un vistazo a los periódicos juntos, en su ‘Cafetera’ “en pijama y bata”, resulta enormemente atractivo, por cercano, por completo, por interesante, por formativo e informativo y por su alto grado de empatía con quienes le escuchan, de quienes da nombre y apellidos de vez en cuando, amplificando así su vinculación afectiva con el programa. ¡Fernando, sigue así! ¡Me pones, por favor, un café!

jueves, 23 de abril de 2015

La comunicación en la selección de personal

Extracto de "¡Comunica bien, jef@!"

¿Existe el trabajador perfecto? ¿Y el trabajador perfeccionista?

¿Cómo se selecciona al trabajador perfecto para una empresa? Seguro que hay alguien que duda, como yo, de que realmente exista. En cualquier caso, el lector, sobre todo el que se ha visto en esta tesitura, coincidirá conmigo en que se trata de una de las más arduas tareas fundacionales. Soy de los que opina que el paso imprescindible es delimitar previamente el perfil de quien buscamos. Una vez creada la compañía, y conocidos sus objetivos empresariales, el paso siguiente es constituir la base de la pirámide: quién la va a hacer crecer. Con ese retrato robot acudiremos al mercado de trabajo para ir encajando las fichas en el puzle. Pero si carecemos de un criterio aplicable a la selección, para concederle la coherencia requerida, iremos equivocándonos, y dando tumbos, uno tras otro. Y es más que probable que el error nos conduzca irremediablemente al fracaso.

La observación es uno de los elementos
esenciales en la selección de personal
La comunicación, cómo no, también entra en juego en esta primera fase de selección de personal de la empresa. Y ahora no me refiero a la concurrencia –necesaria, pero nunca determinante- de los test psicotécnicos tan habituales en nuestras selecciones. Habituales y –permítaseme- excesivos. A estas alturas, muchas de las estrategias formuladas en esas pruebas son conocidas por quienes las cumplimentan y por tanto pueden orientar sus respuestas en el mismo sentido que persigue el encuestador, manipulando por tanto los resultados y en última instancia, acomodando falsamente su perfil hacia el retrato solicitado. 


La comunicación en la entrevista de trabajo

La actitud dominante por parte de quien aspira a ser seleccionado para el puesto de trabajo es la sumisión. Entra en el despacho dispuesto a no llevar la contraria a ninguna de las opiniones allí expuestas, por extravagantes que fueran, y a mostrarse abierto a la colaboración y a la identificación con la marca, que no dejará de elogiar a la menor ocasión, dejando entrever un sentido positivo generalizado como carácter. Pero la comunicación con el candidato se extiende desde el minuto uno hasta el último. Por eso resulta fundamental la llamada primera impresión. Los cuatro minutos iniciales resultan determinantes. Ya se sabe que nunca hay una segunda oportunidad para causar una buena impresión. El primer impacto es decisivo. Pero, insisto, no infalible. Puede conducirnos a un pre-juicio y, por tanto, a equivocarnos en la valoración. 

Desde el punto de vista del calificador se requiere una atención tan despierta a los grandes y pequeños gestos que un día de entrevistas puede resultar absolutamente agotador, física y psicológicamente. No podemos perdernos nada de lo que ocurra en la sala de la entrevista. Una mirada, una sonrisa, una postura, un gesto con las manos puede informarnos muy bien acerca de a quién tenemos delante. La comunicación no verbal se configura como la más eficaz en estos procesos. Tanto que puede incluso contradecir, como suelo subrayar en mis clases, lo que se comunica a través del lenguaje verbal. Y en caso de conflicto prevalece la información suministrada por los gestos. Una entrevista laboral se puede llevar preparada de casa. Existe suficiente información orientada a estos encuentros como para que un aspirante pueda teatralizar una parte de su entrevista. Pero no la totalidad. La comunicación no verbal, basada en los gestos, no resulta tan fácilmente manipulable como las palabras. Y de intentarlo, se percibirá su falta de naturalidad y la afectación, muy negativa.


Los test psicotécnicos pueden servir de criba inicial o apoyo a un proceso que debe culminar indefectiblemente con la entrevista personal. En este encuentro, que debe producirse en un ambiente desprovisto de la tensión cargada por estos procesos -tarea muy complicada, sin duda, pero no inalcanzable-, podremos valorar las condiciones de quien aspira a formar parte de nuestra empresa, atendiendo a criterios de comunicación.

Vaya por delante que ni el mayor experto en selección de personal resulta infalible. Todos podemos equivocarnos, ¡qué duda cabe! Pero, si partimos de un conocimiento en términos de comunicación suficientemente sólido, estaremos más cerca de acertar. Superados los primeros filtros, deberemos entrevistarnos con los aspirantes y tratar de ver en ellos si se dan una serie de condiciones y virtudes que, previamente, habremos delimitado en nuestra hoja de ruta.

Una entrevista en la que uno se juega su futuro genera
tanta tensión que empaña la personalidad del candidato
¿Qué deberemos buscar en ellos? Podría enumerar aquí, ahora mismo, una serie de virtudes de gran valor, como la naturalidad, la simpatía, la educación, incluso la limpieza personal, etc. Pero lo esencial, a mi modo de ver, es captar la pasión que desprende una persona por trabajar en un proyecto en el que cree. La entrevista debería incluir una pregunta acerca de hasta dónde estaría dispuesto a arriesgarse por ese puesto de trabajo. Como mantiene en una de sus canciones el compositor y cantante italiano Vinicio Capossela: “Lo más importante en esta vida es la emoción”. Y la pasión surge de ésta.

Sin embargo, y antes de que algún lector perspicaz lo apunte, prefiero ser yo quien lo haga: emoción y pasión no son sinónimos. Hoy en día, de hecho, un tipo emocional puede ser un mal candidato para una empresa. El término posee una connotación claramente negativa en nuestra sociedad, asociado con la debilidad. Mal negocio, es cierto. Pero en este punto convendría recordar que somos seres humanos, no máquinas, y que estamos hechos de emociones. Aristóteles mantenía que somos seres racionales. Es cierto, pero también somos seres emocionales. En el caso que nos ocupa, la gestión de las emociones corresponde a los jefes, intermedios y superiores. Éstas se presentarán en el camino y habrá no solo que resolverlas, sino también que  reencauzarlas en beneficio de la compañía.

No es lo mismo un candidato emocional, que emocionado. Ni mucho menos, desequilibrado. Pero a todos nos influye nuestra condición humana. En todos estos casos, si la pasión concurre, los problemas estarán blindados. La pasión es fuerza. Y ésta es la que tenemos que buscar en los candidatos.


El trabajador perfeccionista

Dios me guarde ante un perfeccionista. Y lo dice uno que todavía no ha superado su adicción a esta condición. Pero lo estoy logrando. He tardado muchos años –demasiados- en asumir la frase que dice: “lo perfecto es enemigo de lo bueno”. De un tiempo a esta parte, cuando un trabajador se presenta en una entrevista de trabajo suele reconocer públicamente esta circunstancia, como si se tratara de un elemento positivo a la hora de elegirle como futuro integrante de un grupo de trabajo. ¡Cuidado! Los perfeccionistas no son buenos elementos grupales. Si lo que buscamos es integrar unos equipos de trabajo compactos y cohesionados, los perfeccionistas constituirán la dinamita que los vuele. 

El perfeccionismo llega a convertirse en una barrera a la hora de acometer objetivos individuales difícilmente alcanzables, y será infranqueable cuando estos trabajadores deban colaborar inevitablemente con otros compañeros no tan preocupados por el detalle como ellos y por tanto, ante sus ojos, “imperfectos”. ¿Cómo confiar entonces en alguien que es ‘imperfecto’? Solución: hacerlo uno mismo, prescindiendo del grupo, asumiendo todo el trabajo y provocando desconfianza en su entorno laboral. El exceso de trabajo autoarrogado, sumado a su retrato del resto de componentes del equipo –desde luego no adscritos a la condición de perfeccionista- le conducirán, irremediablemente, a cortocircuitar su labor dentro de la compañía.


La pasión se manifiesta en diferentes grados y está en consonancia con el tipo de trabajo ofertado. Mi experiencia personal –el periodismo, la radio- me lleva a afirmar que no puede haber un profesional de la información desapasionado por su oficio. Pero sin pretender ser corporativista, pienso lo mismo de los médicos, los ingenieros, los arquitectos, los actores, los artistas, los escritores o los diseñadores de moda, entre otros. En definitiva, todas aquellas profesiones que requieran de vocación para enfrentarse a ellas, exigen la pasión. La vocación no deja de ser una primera expresión de la pasión. Imprescindible para acometerlas.

"Una sonrisa es el camino más corto entre dos
 personas", dijo el actor Pepe Viyuela
Creo que la pasión se percibe en los ojos. Unos ojos brillantes, una sonrisa limpia, amplia, sincera, incontroladamente nerviosa, semialterada. Una voz segura, firme pero humilde. Una mirada honesta, frontal pero respetuosa. Éste sería el retrato-robot de un aspirante que confesara su pasión por trabajar y al que su sinceridad, plasmada en su comunicación no verbal, le condujera por el buen camino. La pasión se percibe fácilmente, si no en la entrevista personal –que también-, en la primera semana de trabajo.

¿Qué pasión puede manifestar un taxista por la profesión? ¿O un tornero? ¿O un peluquero? ¿Y un minero? ¿Si me apuran, un funcionario? Mi reflexión también encaja en ellos, aunque sea más difícil de entender. Cuesta percibir –lo entiendo- qué grado de pasión puede afectar a una persona para decidir ser minero y trabajar, de lunes a viernes, a 600 metros de profundidad extrayendo carbón. Y sin embargo, cuando uno habla con un minero, de cerca, la pasión se palpa. La gran mayoría no ha conocido otra vida en las cuencas asturianas o leonesas. Sus abuelos, sus padres, vivieron gracias a la mina. Los actuales mineros crecieron con el carbón en casa. Y su cultura personal y familiar ha terminado por asumirla como un estilo de vida por la que luchar. Incluso en este caso, tan extremo, la pasión también aflora. Y cualquier trabajador apasionado merece todo mi respeto.

Fragmento del capítulo I del libro “¡Comunica bien, jef@!”, editado por ESIC Editorial, Madrid, 2015

martes, 21 de abril de 2015

Entrevista a Nieves Goicoechea

ExSecretaria de Estado de Comunicación

“Creo que fue un error no haber reconocido antes la existencia de la crisis económica”

Periodista hasta la médula, primero en Antena 3 Radio y después en la SER, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero se fijó en ella porque apreciaba su manera de ser y de trabajar. Asumió la Secretaría de Estado de Comunicación, la máxima responsabilidad en esta materia dentro de un gobierno. La experiencia en este puesto, como periodista, y comunicadora, se me antoja enormemente atractiva profesionalmente, y el hecho de que podamos compartirla un honor. 

La periodista Nieves Goicoechea
-¿Qué imagen llevabas en la cabeza cuando aceptaste la responsabilidad al frente de la Secretaría de Estado de Comunicación del gobierno Zapatero y qué fue lo que te encontraste al llegar a La Moncloa?

-A priori, la imagen que siempre tuve como periodista que cubría la información política es que las oficinas de prensa de los partidos o, en este caso, de la Presidencia del Gobierno, eran departamentos dedicados a enumerar las medidas adoptadas por las direcciones de los partidos o por el Consejo de Ministros sin ningún tipo de autocrítica.

-Si te pregunto por las diferentes etapas que atravesaste, ¿qué me dirías?

-La llegada a un cargo de este tipo es de “cierto vértigo”. La vida empieza a cambiarte desde el siguiente minuto a la jura, por un detalle no menor e importante: entras al acto de juramento del nuevo cargo acompañada de familiares, amigos y colegas de profesión que quieren acompañarte en un día tan singular y, al término del acto, sales por otra puerta en la que ya te espera el coche oficial que te llevará al nuevo despacho situado a menos de un kilómetro del edificio donde se produjo la jura.

-Quieres decir que entras acompañada y sales sola…

-Exacto. Ésa “soledad repentina” es lo primero que me sorprendió junto al  “pequeño  ejército” de secretarias y asesores que comienza a acompañarte en el desempeño diario de la responsabilidad.

-¿Y después…?

-Pues a medida que pasan las semanas, y tomas el control del espacio y de la tarea diaria, comienzas a trabajar con equipos muy diferentes (ministerios, asesores diplomáticos, embajadores, grupos de comunicación, etc) y a establecer las prioridades y objetivos en cada caso. A pesar de que hay una jerarquía muy clara en la coordinación diaria (presidente, vicepresidenta, ministros) tuve la sensación, en muchas ocasiones, de tomar decisiones en solitario porque, de otra manera, sería inviable trabajar. Ese hecho -el tomar en solitario las decisiones- es lo que más vértigo me dio al principio.

-Y la época en que te tocó ejercer la responsabilidad fue especialmente complicada, Nieves…

-¡Además! Fue el período comprendido entre los años 2008 y 2010, en el que estalló la peor crisis económica que ha vivido este país en muchas décadas.  

-Desde fuera no se entienden los graves fallos en la comunicación de un gobierno cuando existen profesionales de tu talla al frente de la Secretaría de Estado de Comunicación.  ¿Cuál es, realmente, el margen de maniobra de un profesional de la comunicación cuando ostenta esa gran responsabilidad dentro de un gobierno?

-El margen de maniobra, a veces, fue más estrecho de lo deseable. Tengo que decir que los mecanismos de coordinación dentro de un gobierno están perfectamente establecidos; que se diseñan estrategias a corto, medio y largo plazo; que se improvisan reacciones a los acontecimientos estudiando con prudencia cada caso; se preparan los mensajes más adecuados que hay que difundir y se explican las medidas a los periodistas hasta donde es posible (siempre es insuficiente porque los periodistas queremos saberlo  todo y, a veces, no es posible dar toda la información por los efectos que pueda generar con socios de gobierno o con otros países).

-¿Qué casos recuerdas como especialmente complejos en su resolución, o que te produjeron quebraderos de cabeza?

-Si tuviera que citar dos serían el reconocimiento tardío de la crisis económica por parte del presidente del gobierno y la mofa que sufrieron las hijas del presidente tras la publicación de la fotografía de toda la familia con el matrimonio Obama durante la visita a Estados Unidos en 2009. 

-En las escuelas de comunicación el primero de los hechos que has citado se estudia como caso. ¿Consideras entonces que fue un error?

-Absolutamente. Sin ambages, creo que fue un error no haber reconocido antes la existencia de la crisis y, en su lugar,  manejar todo tipo de vocablos que buscaban evitar la pronunciación de la palabra.

¿Había unanimidad en el seno del gobierno ante esta decisión?

-No. Recuerdo que había posiciones encontradas dentro del gobierno pero la decisión política antes del verano de 2008 era que hablar de crisis abiertamente era perjudicial para la posición económica de España y para los inversores.

-¿Y la fotografía de las hijas del presidente Zapatero?

-Sin entrar en si la vestimenta de las hijas era o no adecuada, porque creo que forma parte de la libertad personal de cada uno, sí tengo que reconocer que nos faltó una información previa sobre la posibilidad, como luego se comprobó, de que esa foto se publicara inmediatamente después de la reunión con Obama en la página web de la Casa Blanca. Creo que se sometió a las hijas del presidente a un escarnio público innecesario,  más si tenemos en cuenta que José Luis Rodríguez Zapatero siempre ha mantenido a su familia al margen de los medios de comunicación.

-¿Los políticos son conscientes de la aportación de la comunicación o se mueven en este campo arropados solamente por su intuición?

-El ex presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, es su propio jefe de prensa. Estas palabras no son mías. Cito a un buen amigo del presidente, y mío, que me dio este consejo-advertencia cuando accedí al cargo. Tengo que decir que, a veces, se cumplió esa advertencia porque los presidentes de gobierno adquieren sus propios compromisos con periodistas que les piden continuamente entrevistas cuando están cerca de ellos. Pero también es verdad que el ex presidente combinaba su propia intuición en comunicación con la aceptación de sugerencias que le hacíamos desde la Secretaría de Estado.

-Por último, ¿qué enseñanzas has sacado de tu paso por La Moncloa? ¿Volverías a aceptar un puesto de esa responsabilidad y, si pudieras, qué condiciones cambiarías?

-Creo que aprendes muchas cosas todos los días.  Se aprende a separar lo importante de lo accesorio cuando están en juego cuestiones tan trascendentales como el futuro de un país en crisis; el mantenimiento de la humildad cuando se maneja un determinado poder político, el intenso trabajo que se hace desde el gobierno a pesar de que los ciudadanos muchas veces no lo perciban en su justo término… No me he planteado si volvería a aceptarlo o no. Quizá sí lo aceptaría pero, es verdad que, con la experiencia adquirida, lucharía por conseguir un gobierno más transparente, y lograr una mayor unidad en los equipos que conforman un gobierno. A veces tuve la sensación de que jugábamos en porterías diferentes.

Fragmento de la entrevista a la periodista Nieves Goicoechea, exsecretaria de Estado de Comunicación en el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, incluida en el libro “¡Comunica bien, jef@!”, publicado por ESIC Editorial, Madrid, 2015.

jueves, 16 de abril de 2015

La radio online camina imparable, con paso firme (y II)

La radio online es el soporte con mayor credibilidad en medios digitales

Elisa Escobedo en un momento de su intervención
(Fotografías Gorka Zumeta)
Continúa...

Hay otro aspecto que las entidades de gestión están considerando con especial énfasis a la hora de aplicar su control, que no persigue otra cosa que beneficiarse del correspondiente pago de dinero, a cambio del disfrute del catálogo, y es el de la interactividad con el usuario de la radio online. En este sentido, Hernández adelantó que “los podcast tienen la condición de ser interactivos por lo que los productores reclaman su derecho a negociar directamente este contenido”, lo que complica más el proceso.

Sobre este tema, durante su presentación, Elisa Escobedo adelantó que ya existen herramientas para medir con fiabilidad las métricas de consumo de podcast, lo que constituía antes también un escollo a la hora de certificar sus impactos. Me cuesta creer que esta tecnología sea todo lo fiable que se anuncia, por cuanto los ordenadores pueden confirmar, sin que quede margen de error, el número de descargas de un podcast, pero no que el usuario llegue a escucharlo. Los pasos que sigue un oyente hasta sufrir el impacto de un podcast son complejos y a menudo, en alguno de los pasos, se pierde la eficacia del proceso. No todos los podcast descargados llegan finalmente a oírse.

Por último, en la sesión organizada por AERO, su presidenta, Elisa Escobedo, se dirigió a los presentes para tratar de arrojar más luz al cada vez menos oscuro paisaje  dibujado por la radio online en España, con algunos datos ciertamente llamativos. En primer lugar, y tras subrayar la dificultad, evidente, de realizar proyecciones de inversiones y consumos en y de radio online, respectivamente, la CEO de Audioemotion estableció un marco comparativo entre la radio off y on line.

Escobedo interviniendo en la Jornada organizada por AERO
Por ejemplo, en el gráfico que ofreció de consumo de radio off y on line, por horas, demostró que el consumo en online no coincide con las grandes líneas de consumo masivo de la radio analógica o tradicional donde, como sabemos, la mañana concentra el prime time de la radio en España. “Las horas de consumo de radio en off y on line en España son complementarias” –afirmó Escobedo-. Pero sin duda el dato que más repercusión obtuvo fue el avalado por el IAB, que mantiene la cifra de 24,7 millones de personas que escuchan radio online cada mes en nuestro país. Un dato que coincide prácticamente con el techo actual de la audiencia en España de radio analógica, principalmente en FM.

Elisa Escobedo completó su intervención con otros datos de interés, como que “la radio online es el soporte con mayor credibilidad en el entorno de medios digitales” o que “propicia más la fragmentación de las audiencias, la especialización de los contenidos y una mayor eficacia publicitaria”. Está claro, en este nuevo escenario, que el audio online, frente al offline, apuesta por contenidos más personalizables, customizados incluso para cada oyente (igual que ya ocurre en el mundo de la publicidad online). La presidenta de AERO ofreció este cuadro comparativo al público:


MARCO OFFLINE                        MARCO ONLINE

Contenidos generalistas                                   Contenidos especializados
Audiencias amplias                                           Fragmentación de audiencias
Único formato: audio                                       Multiformato: audio más visuales
Emisión por transistor                                     Emisión/difusión por Multiplataforma
Uno a muchos                                                     Uno a uno, personalizable
Predominio del ‘directo’                                    Predominio del ‘Bajo demanda’ y podcast
Mitad hablado, mitad musical                        Mayoritariamente musical
Precios por cuña/mención/patroc                 Precios por CPM (coste por cada mil impactos)


Escobedo intentó también responder a la duda de dónde se encuentra el negocio de la radio online. “Vendrá de ingresos publicitarios, generado por cuñas o branded content. Otras opciones de ingresos, serán la suscripción, producción de audio, los servicios añadidos, cupones descuentos, conciertos, huecos para emprender en audio online”. La máxima responsable de AERO olvidó la figura del micromecenazgo o crowdfunding, que se ha empezado a establecer en algunos casos con éxito. Lo que ocurre en este caso, y puedo coincidir con Elisa en silenciarlo en este listado, es que no se incluya como fuente de negocio, sino como fuente de supervivencia. Parece, en todo caso, inapropiado recaudar un dinero mediante una ‘colecta online’ para obtener beneficios de ese acto desinteresado por parte de la audiencia.

La pregunta del millón, que yo también le planteé en su momento en este blog a Elisa Escobedo: ¿hay hueco para emprender en Radio Online en España? “Está prácticamente todo por hacer, excepto en proyectos de carácter más generalista o masivos. Hay espacio en contenidos especializados, tanto musicales como hablados. Contenidos cualitativos es decir de calidad que permita una venta Premium”. La CEO de Audioemotion puso algunos ejemplos de posibles huecos: una radio dedicada al humor, una radio de música chill out, incluso radios online que recuperen géneros de éxito antiguos, como el terror o los seriales, de reciente éxito en los EE.UU.

Otra de las afirmaciones de Elisa Escobedo que obtuvo mayor repercusión entre los presentes fue que “el audio ya acapara mayor inversión que el audio más banner”. La evolución prevista para la inversión en audio online apunta a que puede llegar al 15 por ciento de la inversión digital en el año 2019.

AERO sigue trabajando en la promoción de la radio online
Y el último capítulo de la intervención de Elisa Escobedo se refirió a las posibles ‘Tendencias’ que observaba en el desarrollo de la radio online en nuestro país, y en este sentido, afirmó que se va a producir en los meses próximos la aparición de más actores que van a comercializar el audio, y por tanto lo van a incluir en su catálogo; que existe una tendencia clara hacia una reducción del precio del CPM en general “y esto no me gustaría decirlo, pero son hechos que ya se atisban a corto plazo, porque cuanto más audiencia existe el precio tiende a bajar”; subrayó también la aparición de nuevos editores especializados que ofrecerán contenidos de alto valor añadido; la reducción del volumen de la audiencia de algunos editores generalistas, como consecuencia de una mayor fragmentación, “parece claro que las grandes audiencias van a ir siendo menores” y una mejora evidente en la evolución de los modelos de paquetización y segmentación de contenidos, lo que pondrá de manifiesto una clara apuesta por la I+D en este sector.

En el mismo marco de las tendencias marcadas por el medio en el escenario online, Elisa Escobedo continuó hablando de la normalización del audio como formato digital; la introducción de sistemas de prueba de resultados, como el sistema de órdenes mediante reconocimiento de voz en algunos dispositivos “que ya existen, esto no es ciencia ficción”; una evolución del podcast como fenómeno interesante para anunciantes y agencias; una mayor orientación hacia el usuario y la interactividad y por último, la tendencia más clara de todas, tal vez, y es que todo será mobile, y el audio formará parte de los contenidos habituales de ese entorno móvil en móviles.

El tiempo se había cumplido con puntualidad casi prusiana. Por eso no hubo hueco para el debate que sin duda hubiera sido muy enriquecedor. Sobre la mesa se pusieron temas como que “en España no hay cultura de consumo de podcast” que no comparto con la misma rotundidad al menos de quien defendió la frase. Y a pesar, también, de que AIMC certificó, en un estudio de 2012, un muy bajo consumo de podcast en España. Pero estoy convencido de que la tendencia ha cambiado.

Observé entre el público un más que evidente interés por desentrañar el capítulo de “oportunidades de negocio” frente a los demás aspectos abordados, como era lógico prever. Aunque cada vez existe más oferta española –o en español- de emisoras online, todavía –como afirmó Elisa Escobedo- existe espacio para los emprendedores. “España es un país que derrocha creatividad” –afirmó convencida la presidenta de AERO-.  “Vamos a ver proyectos realmente atractivos, y muy originales” –adelantó-.

En definitiva, y pese a todos estos datos que hemos ido comentando y que se pusieron sobre la mesa de ICADE en la tarde noche del 9 de abril pasado, el futuro de la radio no lo dará ni internet, ni la FM, sino los contenidos. Mejor dicho: la calidad, y también la originalidad y creatividad, de esos contenidos. En función del interés –y la fidelidad de las audiencias que sean capaces de atraer- lograrán mayores audiencias, mejores cotas de CPM y, en definitiva, mejores resultados económicos derivados, principalmente, de los ingresos publicitarios.

Eduardo Madinaveitia, un matemático analista
de las audiencias de la radio pública
Sin embargo, y no es por ser agorero, no todos los escollos se han apartado en la evolución de la radio online. Pese a la voluntad, encomiable, de Elisa Escobedo, de presentar un panorama más bonancible –que sin duda lo es, en comparación con el mismo panorama hace dos o tres años- lo cierto es que el modelo de negocio sigue sin estar claro (y el riesgo, aunque sin duda minimizado, sigue existiendo) y sigue también arrojando sombras el tema de la difusión en movilidad (el consumo de radio online en los coches) y el todavía alto coste de la transmisión de datos, por parte de la mayoría de operadoras, pese a algunas ideas –que no terminan de fructificar- como la gratuidad de los servicios de radio en los terminales móviles que apuntaba, en este mismo blog, hace un tiempo José Antonio Abellán.

Quedan por despejar interrogantes esenciales en este camino hacia la radio online. Pero también hay un hecho cierto: y es que cuando se aclare todo el panorama y se eliminen las sombras, tal vez sea tarde para entrar en el negocio, porque los emprendedores más arriesgados habrán tomado posiciones en el escenario de la radio online en España. Esto nos lleva a afirmar que tal vez el momento sea ahora, y que la puerta de acceso no estará abierta, de forma permanente, siempre. 

martes, 14 de abril de 2015

La radio online camina imparable, con paso firme (I)

"El audio online representa el 6,5% de la inversión digital"

El pasado 9 de abril, la Asociación Española de Radios Online, AERO, celebró, tras su Asamblea de socios, una jornada dedicada a analizar tanto la situación, como las oportunidades de negocio que sigue generando, como medio. Elisa Escobedo, la presidenta de esta agrupación de intereses en torno al desarrollo de la radio online en España, impenitente luchadora por este nuevo canal digital, invitó a dos personalidades destacadas, en diferentes ámbitos, a exponer su visión de las cosas.

Eduardo Madinaveitia, durante su intervención
(Fotografías Gorka Zumeta)
Así, Eduardo Madinaveitia, director general técnico de Zenith, y editor del blogCasi Enteros”, matemático de formación, trató de despejar la incógnita de “Hacia dónde camina la inversión en Audio online”, mientras que Pablo Hernández, socio de Elzaburu Abogados y Director del Área de Media & Entertainmen, abordó el análisis de los “Derechos de Autor, y la nueva Ley de Propiedad Intelectual y los servicios de streaming online”, y la manera en cómo afectan a la hora de poner en marcha una radio online. Por último, al final de la sesión, la propia Escobedo se encargó de completar el retrato de esta Jornada con su propia visión de mercado de la Radio Online en España, desde el punto de vista de alguien, como ella, que trabaja diariamente por enriquecerlo, al frente de Audioemotion.

Madinaveitia comenzó su intervención recordando, a título personal, su vinculación emocional con la radio. “Yo, un matemático de formación, nunca pensé que terminaría trabajando para la radio, como así ocurrió en mi tiempo de analista de audiencias en RTVE”. Este vitoriano sereno señaló que en el nuevo escenario de internet “hemos cambiado los euros (en el plano de las inversiones) por céntimos digitales”, lo que dicho de otra manera pretende destacar que de momento las inversiones en audio online son mucho más reducidas, aunque no es ésta la tendencia.

Madinaveitia reparte anualmente en torno a doscientas encuestas entre profesionales destacados del sector para tratar de adelantar tendencias en el campo de las inversiones previstas. “Para que resulten eficaces hay que hacer un trabajo de reclamación constante, y dedicarle tiempo. He llegado a reclamar hasta cinco veces la encuesta respondida, y a pesar de todo creo que el número total de muestras recogidas no ha superado las 110, en los mejores casos” –afirmó-. Zenthinela y Vigía son herramientas que nos permiten avanzar intenciones, “aunque nunca aciertan con la previsión de InfoAdex” –lamentó-. En realidad no deja de ser un panel de expertos “a los que consultamos periódicamente para adelantarnos a la evolución inversora en publicidad, y ha llegado a convertirse en una referencia para muchos medios generales”.

Mesa formada, de izquierda a derecha, por Pablo
Hernández, 
Eduardo Madinaveitia y Elisa Escobedo
Madinaveitia no ocultó las grandes cifras, muy esperadas, de la que será la inversión previsible en audio online en España: “Según la información que hemos recogido en nuestras encuestas, actualmente el audio online representa el 6,5% de la inversión digital, según el estudio Zenthinela, un 5,3 para el estudio Vigía anterior”. De nuevo este matemático que conoce a fondo la evolución de las audiencias de radio en España, se refirió a esa frase acuñada hace años de que “la radio es el medio del diez por ciento”, en alusión al porcentaje de inversión publicitaria que históricamente ha recibido este medio. “Las cosas no han cambiado mucho desde hace años, y puede que nos dirijamos hacia ese escenario, también en audio online” –afirmó-. No obstante, reconoció los límites de estos paneles y, con honestidad, a la pregunta de si podía desglosar los porcentajes entre audio online y radio online, “si hacemos esto, el estudio se nos va de las manos”.

Elisa Escobedo, la presidenta de Asociación Española de Radios Online, terció en el debate para subrayar que AERO adoptó hace tiempo la “nueva definición de radio”, creada por el vicepresidente de esta asociación, Chema García Lastra, como norma a partir de la cual entender el desarrollo digital del medio. Recordemos que esta definición era: "Radio es hoy un producto multimedia, basado fundamentalmente en el audio, que tiene un empaquetado lógico, y que se distribuye por cualquier canal, y se recibe en cualquier dispositivo”. Según esta definición Spotify puede considerarse radio online bajo demanda, igual que Los 40 Principales, en su versión online, algo discutible en cualquier caso y que merece sin duda una reflexión profunda y, seguramente, no unívoca.

En todo caso, quedó demostrado, a pesar de los esfuerzos de Madinaveitia, que hacer previsiones a corto, y sobre todo, a medio y largo plazo, resulta cuando menos enormemente complicado, cuando no suicida en algunos casos; afirmación que repitió luego Elisa Escobedo al comienzo de su intervención.

El abogado Pablo Hernández, experto
en Gestión de Derechos de Autor
Por su parte, Pablo Hernández, Socio de Elzaburu Abogados y Director del Área de Media & Entertainmen, comenzó explicando que las radios online deben contemplar como gasto en sus cuentas de resultados el pago por los contenidos musicales, y estableció el escenario de entidades de gestión de Derechos de Autor, encabezadas por la más potente, la SGAE, que representa a todos los compositores y editores de música; AGEDI, que agrupa a las discográficas y por último a AIE, que engloba a los artistas y ejecutantes, o intérpretes.

Existen en internet unos contenidos musicales, libres de derechos, recogidos en torno a licencias Creative Commons, pero si la intención es contar con la música más conocida, hay que pasar por estas entidades que he citado” –afirmó Hernández-. Los  derechos de autor se generan a partir del momento en que existe una transacción económica, una distribución física, una reproducción y una comunicación pública. El abogado especializado en gestión de derechos de autor avanzó un dato muy llamativo: “para que os hagáis una idea, las grandes multinacionales de la música -Universal y Sony-Emi- son titulares de más del 80 por ciento de la música que se explota en nuestro país”.

La cobertura global de la radio online añade otro elemento de confusión del que se han aprovechado las entidades de gestión. ¿Cuál es el mercado sobre el que se debe negociar o licenciar las emisiones? Esta falta de concreción del marco de difusión, da pie a que las propietarias de los derechos incrementen sus precios de licencia, en muchos caso de manera abusiva. En este sentido, Pablo Hernández, apunta a que “la nueva ley de Propiedad Intelectual ha endurecido y agilizado, por un lado, las diligencias para actuar contra aquellos que operan sin las correspondientes autorizaciones de uso de la música. Pero, al mismo tiempo, el legislador ha abierto un plazo de renegociación de un año, entre los usuarios (radios online) y entidades de gestión, para ajustar mejor las tarifas y evitar los abusos. Este plazo, todavía no ha entrado en vigor, por cuanto su marco regulador requiere un mayor desarrollo legislativo. “En cualquier caso, si las partes no logran un acuerdo, será la Comisión de Propiedad Intelectual la que determine esas tarifas”. Hernández considera que este nuevo escenario sin duda es “una gran oportunidad” para mejorar las condiciones entre los diferentes actores que concurren en esta negociación, y que los precios podrían llegar a un 70 por ciento menos de los actuales mientras se negocia. “Creo que el Ministerio de Cultura se ha metido en un buen lío, porque, hoy por hoy, no ha encontrado la fórmula ideal para regular esa renegociación de un año entre las partes”, añadió el Socio de Elzaburu Abogados.

Aspecto de la asistencia a la Jornada sobre la "Situación de la radio online y las oportunidades de negocio", organizada por AERO, en el ICADE de Madrid 

Pablo Hernández ha adelantado en su intervención que la Ley se ha preocupado por actuar de una manera mucho más inmediata, y eficaz, contra las emisoras online que carezcan de los correspondientes derechos de reproducción y emisión de música. Se me ocurre una primera reflexión a vuela pluma en torno a este asunto de la legalidad de las emisiones radiofónicas online: ¿por qué se intenta regular mejor este control sobre los derechos de autor y hasta ahora no ha funcionado, como debiera, la lucha contra las emisoras de FM ilegales? ¿Por qué ha existido en este campo, el analógico, donde se disputa todavía la auténtica batalla de la radio en España, una dejadez por este asunto, que tanto daño está haciendo al sector? Lanzo simplemente las preguntas al aire…

El legislador, sensibilizado ante lo que considera excesos manifiestos, por parte de las entidades de gestión de derechos de autor, en el establecimiento de las tarifas, ha abierto una ventana de negociación entre éstas y los usuarios que pretenden utilizar su catálogo musical, pagando los servicios, pero de una manera mucho más ajustada a gastos reales. ¿Qué ocurre en el caso de los grandes Grupos de Comunicación, como Prisa Radio, por ejemplo, con respecto a sus licencias de reproducción y difusión? Pues que se entiende que el abono de los gastos derivados de los derechos de autor en analógico habilitan también para hacer lo propio en su difusión online. En este sentido, se abaratan los costes de estas compañías.

El público asistente a la Jornada percibió en la intervención del abogado una sensación positiva ante lo que puede ocurrir a partir de ahora. “¿Qué puede lograrse en este nuevo marco de renegociación?” –se preguntaba-. Y a continuación intentó aportar algunas pautas: “Desde luego, que vamos a lograr unas mejores tarifas, menos abusivas, lograremos también negociar la ampliación del alcance de los nuevos precios; puede que también bonificaciones y es previsible que logremos también la regularización de las peculiaridades de las radios nativas online”.

Continúa…

Relacionado: "La Radio On Line es el futuro ¿También el presente?", por Eduardo Madinaveitia.