jueves, 26 de marzo de 2015

El culebrón Carlos Herrera (y II)

Tras el portazo de Onda Cero...

Ahora, ¿Cope sí o sí?

Continúa...

Herrera pertenece a un tiempo, a un escenario, muy próximo al de sus coetáneos Gabilondo y Del Olmo, próximo en fuentes, próximo en maneras, y próximo, si se me apura, en oyentes. De hecho “Herrera en la Onda” no es un programa moderno en su aspecto, acorde con los nuevos tiempos, pegado al nuevo lenguaje surgido de los Social Media. El propio Herrera representa a un tipo de español todavía reticente a los inevitables avances que está trayendo –e imponiendo- esta nueva realidad virtual a los medios de comunicación y que intentarán hacerle ver los consultores suecos instalados en Cope, pese a que le gusta alardear con frecuencia de las tecnologías y gadgets que utiliza.

Herrera hace programas de radio para gente mayor. Por eso yo me siento cómodo con él (siento reconocerlo por la parte cronológica que me toca…) y mi hijo nunca le escucharía motu proprio. Tal vez el techo que cree haber alcanzado en Onda Cero tenga que ver con este aspecto, tan marcado sobre todo en la radio pública, donde también –recordémoslo- triunfó de calle. Cope, en este sentido, es tierra de su cultivo, con un perfil de oyente maduro y entrado en años, que se transfigura y rejuvenece para escuchar los deportes con Paco González, Manolo Lama y el eterno joven Pepe Domingo Castaño. De ahí el interés que ha mostrado Carlos Herrera por seguir contando con Paco y sus muchachos, por la audiencia que puede sumarle a la incierta emigración de oyentes de Onda Cero a Cope que le sigan.

Dos grandes de la radio, con residencia
en Sevilla: Carlos Herrera y
Jesús Quintero, "El Loco de la Colina"
Carlos Herrera, ni él ni nadie, puede tener la seguridad de que sus oyentes le van a seguir en el camino emprendido. Tiene una intuición. Sobre todo quien la tiene es quien le contrata en condiciones tan ventajosas, cuando la casa atraviesa por unos momentos angustiosos, con salidas de profesionales veteranos de la redacción, que han diezmado la motivación de sus trabajadores. Algo parecido ocurrió –salvando mucho las distancias- con la llegada de Pepa Bueno a la SER, para sustituir a un Carles Francino que se despidió con su mejor EGM hasta entonces. 

Carlos quiere contar con su equipo de confianza. José Antonio Naranjo es su hombre en punta. Su ariete. Y estará en Cope. De lo contrario no podría desembarcar el almeriense. Sabe perfectamente que su éxito es la suma de los demás, de quienes le han seguido en esta aventura desde tantos años atrás. Carlos es de la vieja escuela, de ésa que sabe apreciar la casi siempre inapreciable labor del equipo, trascendental en el éxito de un programa.

¿Le impondrán los temas a Carlos en Cope? ¿Dirigirán sus pasos los consultores? ¿Le conminarán a ser menos escatológico en la antena, por decoro y respeto con sus oyentes más puritanos? ¿Le orientarán en torno a los invitados que puede o no puede traer a su programa, en función no sólo de su ideario sino también de su atractivo e imán mediático? Las preguntas se agolpan en mi imaginación y a todas ellas, por lo general, me respondo a mí mismo, conociendo a Carlos, que no, que su personalidad e independencia estará por encima, pero también es cierto que al final, quien manda es el patrón, el que paga. ¿Carlos Herrera se comprometerá a lograr unos resultados en un determinado plazo? No creo que se cumplimente por ambas partes un contrato vacío, sin cifras ni aspiraciones. La Cope querrá ver resultados y Carlos querrá ofrecérselos. Y me consta que se dejará los cuernos por intentarlo. Pero las incertidumbres son muchas, y variadas. Complejas.

Carlos Herrera, Roberto Gómez y Antonio Jiménez,
los tres pasaron por la SER. Eran otros tiempos...
Es cierto que la Cope, ahora, reforzada en su red de emisoras por los postes alquilados a Vocento (propiedad de Punto Radio) se ha revalorizado y puede enfrentarse al líder –la SER- casi de igual a igual. Pero la superioridad de repetidores no lo es todo. Ya lo hemos visto con el deporte, que no termina de arrancar; al menos el EGM no lo certifica, pese a los saltos (algo incomprensibles) de audiencia que refleja en algunas oleadas. Carlos Herrera firmará (ya no hay retorno a Onda Cero, acaban de cerrarle las puertas…) por una Cope mucho más potente que la que dejó. Y puede pensar que “ahora sí, puedo ganar al líder”. Personalmente, y no hay que ser un lince para verlo, creo que Herrera les va a venir mucho mejor a los obispos que los deportes liderados por Paco González. En este caso, sí existe coherencia ideológica, ideario común, aunque Carlos no es un tipo ortodoxo en casi nada. Y es muy celoso de su independencia. Y además, lo puede ser.

El perfil del oyente de Cope está próximo a su manera de pensar. Pero tampoco creo que hay que confundir los términos. Carlos Herrera va a fichar por la Cadena de Ondas Populares Españolas, no por Radio María, la evolución subsiguiente de la presencia de la Iglesia Católica en el paisaje radiofónico patrio. Todas las casas, por muy a gusto en que nos encontremos en ellas, tienen sus ventajas y desventajas. Pero Carlos parte de una extraordinaria situación: ya ha pasado por Cope en otro momento, y sabe cómo piensan los obispos. Y como decía en un anterior post, no son ya los tiempos de Juan Pablo II, o de Antonio María Rouco, sino los del Papa Francisco y del nuevo arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, y de Ricardo Blázquez, presidente de la Conferencia Episcopal, proclamado hace poco nuevo Cardenal del Colegio romano.

Carlos haciendo el Camino de Santiago.
Su bitácora era Twiter.
La estabilidad que proporcionará Carlos Herrera a las mañanas de Cope traerá muchos beneficios a esta casa, no sólo por la suma de ambas marcas, lo que redundará en beneficio de la influencia, la notoriedad y el posicionamiento, sino también –y sobre todo, seguro que piensan los responsables de la cadena- en términos de audiencia. Una mañana fuerte garantiza un día más fuerte. Las audiencias se suceden de unas horas a otras, de unos programas a otros. En Onda Cero, como consecuencia de las diferencias ideológicas entre profesionales y tramos, conozco gente entusiasta seguidora de Carlos Herrera, pero críticos con Julia Otero, y viceversa. Existen miles de oyentes de la SER que prefieren a la gallega/catalana, frente a Carles Francino, por ejemplo. Y eso que la cadena de Prisa sí practica la coherencia de marca.

La Cope es coherente en toda su programación. Quien se acerca a ella ya sabe lo que se va a encontrar. El caso de Onda Cero podría entenderse, de alguna forma, como un error estratégico. Otra cosa sería si Atresmedia ofreciera también, como lo hace en televisión, dos ofertas radiofónicas: Onda Cero por un lado y La Sexta Radio, como se ha avanzado en algunos mentideros. Una de centro derecha, la primera y la segunda de centro izquierda. La cadena de los obispos es la que más fidelidad logra de sus oyentes. Esto quiere decir que quien oye “La Mañana”, continúa oyendo el informativo “Mediodía Cope”, luego “La Tarde” con Ramón García y terminará el día, con toda probabilidad, escuchando a Juan Pablo Colmenarejo en “La Linterna”. La fidelidad se produce a una emisora: la Cope. Ni siquiera la SER disfruta de tanta fidelidad.

Con Pedro Rollán y José Antonio Naranjo,
su mano derecha
en un plató de Canal Sur TV.
Dice en su Twiitter:
"Mi casa de mi corazón. 25 años"
Son muy importantes las sinergias. Y me consta que en Cope están utilizándolas como elemento estratégico, aunque no siempre les produzca el efecto perseguido (y me refiero básicamente al deporte). Está claro que durante mucho tiempo el líder ha marcado el paso, no sólo de sí mismo, sino también de la competencia. Todos se miraban en la SER y querían utilizar sus mismas armas. Pero no es tan sencillo, por más estudios y análisis de campo que se hagan.

Tras la marcha de Iñaki, la cadena de Prisa apostó por Francino. Y funcionó. Mantuvo la misma estructura de una mañana, un comunicador. Pero, sin venir a cuento (las audiencias eran sólidas y el trabajo del catalán magnífico) le apearon de las mañanas y le confinaron a las tardes, donde ha vuelto a mostrar que tiene recursos y flexibilidad para adaptarse a situaciones –y necesidades- diferentes. Y la SER decidió partir la mañana, regresar al statu quo anterior a la llegada del ”Hoy por Hoy” de Iñaki Gabilondo. Pepa Bueno y Gemma Nierga se han repartido el programa y la responsabilidad.

La Cope, tras la experiencia fallida de un Ernesto Sáenz de Buruaga, con recursos radiofónicos limitados, introdujo a Javi Nieves en el tramo del magacine, trasladando (copiando) el modelo de la SER de partir las mañanas. Tras su marcha, Ángel Expósito le relevó en el primer tramo. Pues bien, la que faltaba –Onda Cero- ha vuelto a copiar al líder y a anunciar que Carlos Alsina y Juan Ramón Lucas se repartirán la mañana como buenos amigos, en los mismos tramos horarios que la competencia.

Carlos Alsina esperaba la baja de Herrera.
No hubo mucho feeling entre ellos
La pregunta que me hice el otro día, y compartí, en Twitter es ¿por qué se ha producido esta regresión en los formatos –me refiero a la partición de la mañana-, si hablamos en términos cronológicos? ¿Por la adecuación a los nuevos tiempos? ¿Por seguimiento –una vez más- de la política marcada por el líder? ¿Por falta de profesionales que puedan asumir el tramo matinal completo? ¿Por diferenciar más claramente el tramo informativo del magacine?

La profesora de radio de la Universidad Pontificia de Salamanca, Chelo Sánchez Serrano, me comentaba a través de Twitter que el formato ómnibus de las mañanas ha pasado a mejor vida, argumentando que “eran otros tipos y han funcionado en su tiempo. ¿Ahora? Y sobre todo ¿mañana? Cambios consumo y medición”. Como siempre, la visión inteligente y ajustada de la profesora Sánchez Serrano marca pautas. Pero mi pensamiento, aún reconociéndome también en las palabras de mi colega, se acerca más a la cuestión personal/profesional. Da la impresión de que sólo Carlos Herrera es capaz de asumir la mañana completa con eficacia. Y no estoy en absoluto de acuerdo. Lo ha demostrado Francino. Y lo podrían corroborar, no tengo ninguna duda, Gemma Nierga o Ángel Expósito que, de hecho, es lo que hace: alternar el tono informativo y el magacine prácticamente ‘cada segundo’ de su tiempo de radio (algunos diríamos, ¡como la vida misma!). Juan Ramón Lucas ya lo ha hecho en RNE, y con muy buenos resultados. En este último caso, al parecer concurre otro elemento contractual, y es el derecho de tanteo de Carlos Alsina a ocuparse de las mañanas. Estaba esperando, por tanto, a que el almeriense se marchara…

Juan Ramón Lucas, llamado a formar parte del club
de las estrellas de la radio, con personalidad propia. 

¿Representa la continuidad del modelo?
Es perfectamente lícito aspirar a mejorar posiciones en la casa en la que uno trabaja. Alsina no sólo no lo ha ocultado, sino que parece, por las informaciones publicadas, que lo exigió en  su contrato, negociado desde la fuerza de una oferta de Punto Radio en 2008 que le lanzó Luis del Olmo y que Ferrari consiguió desactivar in extremis, ofreciéndole al director de “La Brújula” unas condiciones contractuales muy mejoradas, tanto que provocaron envidias entre otros comunicadores de Onda Cero.

En este mismo sentido, Ángels Barceló nunca ha ocultado su aspiración, insisto, lícita, a ocuparse del “Hoy por Hoy” en la SER. De hecho su nombre ya ha estado situado varias veces en las quinielas que acostumbran a hacer algunos confidenciales que se equivocan en sus fuentes, o tratan de intoxicar. Y lo curioso es que vuelve a estarlo, pero éste es otro tema…

RNE, mientras tanto, permanece ajena a esta moda, marcada por el líder, manteniendo a Alfredo Menéndez al frente de sus mañanas de la radio pública.

Pepa Bueno, Antón Losada y Carlos Herrera,
competidores sí, pero también amigos, ¿por qué no?
Carlos Herrera volverá a ocuparse de la mañana entera, aunque es posible que relaje su incorporación, para ganar algo en calidad de vida. El de Almería tiene claras sus prioridades y entre ellas, que la vida es mucho más que trabajo. Y le alabo el gusto. Esto es algo a lo que conduce sumar años y darte cuenta de que el crédito se va agotando poco a poco… Ese mismo crédito es el que ahora se le está apagando a Carlorrera, porque Onda Cero ya le ha cerrado la puerta –más bien le ha despedido con un portazo- y la Cope está cansada de esperar tanto. La decisión (¿ultimatum?), en abril. ¿Cope sí o sí? O... año sabático?

lunes, 23 de marzo de 2015

El culebrón Carlos Herrera (I)

Tras el portazo de Onda Cero...

Ahora, ¿Cope sí o sí?

Mis mayores me enseñaron que lo importante –en periodismo- no es tanto dar la noticia el primero, cuanto darla bien.  Por eso todo lo que se ha ido publicando en torno a los cambios de programación que la radio avanza para la Temporada que viene (¡y todavía faltan dos EGM’s de ésta…!) guarda, en algunos casos, muy poca relación con la realidad. Los hechos, cuando se vayan produciendo, confirmarán las fuentes de unos y la intoxicación de otras. No es mi tarea, desde luego, criticar a nadie. Cada uno sabe perfectamente dónde juega y qué se juega…

Carlos Herrera, el 'bon vivant' de la radio española...
En este contexto de permanente marejada en el sector, la radio española ha registrado varios movimientos de tierras en los últimos años, provocados por la salida de nombres muy destacados, que ya figuran con mayúsculas en la reciente historia del medio, que abrieron las puertas a nuevas generaciones. Formas de hacer radio que han pasado a la historia, sin duda dejando huella, pero que han sido superadas por otras escuelas, ni mejores ni peores, simplemente diferentes. Más pegadas a los nuevos tiempos.

Cuando Iñaki Gabilondo y Luis del Olmo abandonaron el micrófono del día a día, y dejaron de encarnar, y de liderar, una manera de hacer radio, heredada de los ochenta (¡y los setenta!), la radio no tuvo más remedio que refrescarse… actualizarse con profesionales formados en otro tiempo, con otras referencias culturales e incluso otra manera de hablar. La llegada de Carles Francino al ‘Hoy por Hoy’ (que nunca debió abandonar) constituyó un auténtico hito en la reciente historia de la radio española. Todavía son muchos los que siguen echando de menos a Iñaki en las mañanas de la SER, pero ni siquiera el arquitecto canadiense Frank Gehry, por poner un ejemplo ajeno al medio, un auténtico revolucionario de su oficio, lograría ser original siempre, sin caer en su propia repetición.

Los tiempos cambian, y la radio no hace más que adaptarse. Matías Prats padre tuvo su tiempo. Joaquín Prat el suyo. E Iñaki Gabilondo disfrutó (y nosotros con él) del suyo. Ahora es tiempo de otras voces… De otras formas de pensar. De otros esquemas mentales. Pero de los mismos formatos…

Su sentido de humor, aplicado a la vida, es
proverbial, y muy apreciado por sus oyentes
Ésta –la de la repetición incesante de los formatos- es una cantinela que achacamos a la radio profesionales que hemos trabajado en ella durante muchos años. Nos llaman profesionales “de largo recorrido”, lo que quiere decir –digan como lo digan- que tenemos muchos años encima y hemos vivido, hecho y escuchado, mucha radio. Es así, sin más ambages que dulcifiquen la semántica. Para qué negarlo. Sin embargo, esos mismos formatos han hecho que la radio se mantenga fuerte en nuestro país. Que sobrevivan a sus profesionales y que sirvan de escenario rutinario a tantos cientos de profesionales, pertenecientes a distintas generaciones, que coinciden a pesar de todo en el mismo paisaje radiofónico español y han ejercido con pasión, y eficacia, en el medio.

Cuando horas después de recalar Luis del Olmo en la Cope, procedente de RNE, donde se había despedido de Fernando G. Delgado, entonces director de la radio pública, para ganar más dinero (nunca lo negó), sufrió un cólico nefrítico que le alejó del micrófono varios días, quien se hizo cargo de “Protagonistas” fue un joven tan alto como él, veinte años más joven, que le había conocido con trece haciendo el programa “La Nueva frontera”. Se llamaba Carlos y se apellidaba Herrera. Ahí nació otro mito de la radio española.

Una de las puertas se le ha cerrado ya.
No podían aguantar más su indecisión
Años más tarde, Carlorrera llegó a la SER de (Jesús de) Polanco, y sustituyó también a Iñaki Gabilondo varios veranos. De los dos, del ponferradino y del donostiarra, Herrera se llevó algo, como si de un roba almas se tratara. Como reconoce en su blog el propio Herrera, “Luis ha sido siempre como un hermano mayor (para mí): me ha enseñado, me ha ayudado, me ha tenido a su lado, me ha protegido, me ha querido… Nos tenemos una lealtad recíproca absoluta”. Sobre Iñaki la admiración es similar. Pero su procedencia, y sus referencias culturales, están más próximas a del Olmo que al vasco. Carlos Herrera, en sus orígenes, prioriza la radio de espectáculo, frente a la radio informativa, al contrario que Iñaki. Pero en los dos géneros, hoy en día, se mueve con soltura, aunque la credibilidad de uno y otro es diferente en cada ámbito que reúne la mañana.

A Carlos Herrera se lo llevó Javier González Ferrari, su amigo y gran valedor, a RNE para ocuparse de las mañanas, en 1997, después de pasar dos años en Canal Sur Radio y antes en Cope y SER. Y levantó la audiencia hasta casi duplicarla. Cuatro temporadas más tarde, fichó por Onda Cero, para ocuparse primero de las tardes, porque las mañanas las lideraba Luis del Olmo. Cuando éste volvió a hacer las maletas para poner en marcha su ilusionante, pero fracasado, proyecto de Punto Radio, Carlos Herrera asumió las mañanas con su “Herrera en la Onda” (septiembre de 2004).

Javier G. Ferrari ha quedado
tocado en esta negociación.
El hombre que más ha luchado
 por la continuidad de Herrera.
Desde entonces, millones de oyentes de radio han oído su voz en todas las frecuencias de radio más importantes del país. “Por si acaso la última siempre es la mejor” –me dijo en Sevilla-. Su marca está conformada por su tono inconfundible, su timbre tan embaucador, su fina ironía y sus ideas tan claras…, tanto que por ahí se ha producido el desencuentro con una casa en la que ha estado muy a gusto, pastoreado por un Javier González Ferrari que sabía que “al líder” había que tenerle contento, aunque no ha podido controlarlo todo…

El contexto fue cambiando. Onda Cero se convirtió en el microuniverso ideológico ideal por el que apostaba el desaparecido José Manuel Lara: una cadena de radio caracterizada por la variedad de pensamiento, donde Herrera podía liderar las mañanas y criticar a los socialistas y, por la tarde, Julia Otero podía defenderles. Todo en la misma cadena, sin necesidad de cambiar de dial. Lara amplió esa política de la dispersión ideológica a la televisión cuando compró La Sexta y decidió mantener las dos líneas de pensamiento, como principal argumento empresarial para atraer público de uno y otro lado del arco ideológico de este país tan vehemente siempre.

A Carlos Herrera le hubiera gustado echarse al monte más de una vez, pero no podía hacerlo porque le obligaba la fidelidad a una marca que, paradójicamente, le oprimía cada vez más, y le hacía sentirse incómodo, no sólo por las críticas que recibía su ex mujer, Mariló Montero, en La Sexta, sino por las que concentraba él mismo, directa o indirectamente. Carlos es sin duda un hombre de fidelidades. Pero si esas mismas fidelidades se fracturan del otro lado, él se considera liberado del compromiso.

Una única voz y muchos rostros, éste es Carlos Herrera
Es lo que ha ocurrido en este episodio donde el almeriense, criado en Mataró, fue reconvenido varias veces, y no con los mejores modos, por los jefazos de Atresmedia, a pronunciarse “a la mayor brevedad posible” sobre su postura de aceptar o no la oferta que la Cadena de Ondas Populares de España (Cope) le hizo ya para la Temporada 2013-2014 y que el propio Lara y Silvio González, CEO, se apresuraron a cortar de raíz porque Herrera seguía teniendo su contrato en vigor con la cadena de San Sebastián de los Reyes. Y se lo recordaron. ¡Vaya si se lo recordaron! Éste fue, tal vez, el principio del desencuentro. Cuando se destapó la batalla de los cuchillos.

Ese “aviso a navegantes” que recibió Carlos Herrera por parte de su jefes en Atresmedia, que hizo recular a la Cope, y a él postergar la decisión a mejor ocasión, no gustó nada al promotor de ‘Los Fósforos’. Poco podía hacer Javier González Ferrari, salvo intentar apaciguar el fuego, sin mucho éxito, pese a que al principio de esta batalla apostaba, seguro, por la continuidad de Herrera al frente de las mañanas de Onda Cero.

Carlos Alsina y Juan Ramón Lucas para sustituirle,
partiendo la mañana. Cualquiera de los dos
podrían asumir toda la mañana. Uno de ellos ya
lo ha hecho, con éxito, en RNE.
Ahora, esos mismos jefes que le leyeron la cartilla a Herrera han movido ficha. Si tú no te pronuncias, lo vamos a hacer nosotros. “El que da primero, da dos veces” –dice el refranero español-. Y parece que ésta ha sido la estrategia puesta en marcha por el staff de Atresmedia: prescindir unilateralmente de Carlos Herrera (su contrato finaliza esta Temporada –en junio- y no ha sido renovado) y presentar a sus nuevas voces: Carlos Alsina y Juan Ramón Lucas, como los nuevos responsables de la mañana.

Por si había alguna duda, los responsables de Atremedia han arrojado a Carlos del templo.  Es cierto que el almeriense lleva mucho tiempo deshojando la margarita y que no terminaba de decantarse por la suculenta oferta de la Cadena de los Obispos, frente a la rutina de Onda Cero, pero ahora ya no cabe vuelta de hoja, ni regreso al pasado. De momento, lo que puede afirmarse con rotundidad es que Carlos Herrera no volverá a las mañanas de Onda Cero en la Temporada 2015-2016. Si cabía alguna posibilidad de que prolongara su vinculación con Atresmedia, por pequeña que fuera, han terminado por barrerla.

Teatro Calderón de Valladolid a rebosar
con Carlos Herrera y su troupe
¿Quién tenía más que perder en esta historia? El nombre de Carlos Herrera, a estas alturas de la película, está mucho más por encima, en los títulos de crédito, que el león de la Metro Goldwyn Mayer. Su valor en el mercado es tan alto que justifica el precio que pretenden pagar por él. No sé si serán  ocho millones de euros, como afirmó PR Noticias, y se ocupó de desmentir el propio Carlos a través de su cuenta de Twitter; o seis, como rebajó días después el diario “El Mundo”. Pero en todo caso, no es un dinero que vaya a ingresar en su cuenta corriente, sino en la de su empresa, que se encarga de pagar a su equipo de colaboradores. El mismo modelo que estableció en el mercado su maestro Luis del Olmo y que se negó a suscribir Iñaki Gabilondo.

Ahora Carlos tendrá libertad ¿absoluta? para criticar a quien estime oportuno desde el púlpito de la Cope. Podrá ser más fiel a su ideario. Pero en la negociación trata de lograr la bula papal frente a la Consultora Radio Intelligence que parece marcarlo todo con su púrpura rosada. A estas alturas, con el recorrido acumulado por Carlos Herrera, con su intuición transformada en ciencia, con su escatología catártica colectiva, con su savoir faire, tiene mucha más experiencia en el oficio que todo el cuadro de asesores de la consultora sueca.

Su foto de perfil de Twitter
No es fácil el reto de Carlos. Sobre todo porque intenta reeditar el trasvase de oyentes de una cadena a otra, como cuando Del Olmo se fue de RNE a Cope, que se los llevó; o García emigró de la SER a Antena 3 Radio, que se los llevó. Pero el ponferradino lo intentó de nuevo en su paso de Cope a Onda Cero, y no lo logró en la misma medida y, en última instancia, intentó repetirlo de Onda Cero a Punto Radio, con peores resultados… sobre todo porque quien le sustituyó en la cadena de Atresmedia fue Carlos Herrera. Y muchos se quedaron. ¡Claro!

Ahora lo veremos. “Los Fósforos” harán la maleta con él. De esto no hay duda. Pero no sólo de hooligans viven las estrellas de la radio. Hay quienes mantenemos que existe la fidelidad a la marca por encima de las personas. Ahí está Paco González y su “Tiempo de Juego”, y el ‘efecto rechazo’ que provoca la cadena de los obispos en muchos de sus antiguos oyentes en la SER. Pero la marca Carlos Herrera es tan poderosa, hoy por hoy, que me reservo mi opinión hasta ver los resultados del EGM, tan denostado y criticado por el propio Herrera y que ahora, paradojas, resultará determinante para certificar su éxito o fracaso en esta nueva aventura que emprende, que constituye “su último cartucho”. Ahora deberá someterse al EGM, le guste o no.

Continúa... 

jueves, 19 de marzo de 2015

Entrevista a Eugenio González Ladrón de Guevara (y II)

Subdirector de Formación en el Instituto de la Corporación RTVE

“Lo de Bolonia ha sido una trampa. Los estudiantes no quieren más teoría al terminar un Grado, sólo quieren que un profesional les enseñe el oficio”

Continúa…

-Te pido una reflexión ante los datos: según el Informe de la Profesión de la APM (2014), más de 11.000 periodistas han sido despedidos de sus empresas desde 2008. Y cada año salen más de 3.000 chavales, licenciados de las Facultades de Comunicación españolas. ¿Las Facultades de Comunicación son hoy día una fábrica de parados?

-¡Sí lo son! Nadie planifica ni escucha a nadie. Cada Comunidad Autónoma ha querido tener su propia Universidad y por ende sus Facultades de Ciencias de la Comunicación, su reino taifa. Esto ha ido en detrimento de la formación de los alumnos. Se han fabricado profesores como churros, y muchos de ellos imparten formación sin haber estado en una emisora o redacción. En fin….

-Sin embargo, en momentos de crisis y de desempleo, la formación es una de las opciones más contempladas. En este sentido, ¿tú has percibido en tus alumnos dos elementos que me parecen imprescindibles en un periodista: pasión y curiosidad? ¿O su actitud resulta tan derrotista como la situación nos induce a pensar?

-Hay de todo. No podemos generalizar. Pero la pasión la tenemos que inyectar los docentes. Ellos llegan más perdidos que uno de Lepe en Alaska. Te crees que los alumnos que llegan a la Universidad con 16 ó 17 años han escuchado radio, ¿por qué cuando termina su formación un 30 ó 40 por ciento se inclinan por trabajar en radio y les apasiona?

-¿Por culpa de los profesores?

-Estoy convencido. He llegado a notar que hay alumnos que tienden a los distintos medios dependiendo de los profesores que han tenido y las universidades donde han estudiado.

-Una de tus experiencias es la consultoría en la selección de personal destinado a las grandes empresas de comunicación. ¿Qué elemento debes percibir de inmediato en alguien para que te llame la atención? ¿Qué es lo que más se valora en un buen profesional?

Con Sebastián Álvaro. Director de 'Al Filo de lo Imposible'
-Siempre ha sido para empresas públicas audiovisuales y tienen un proceso muy distinto a la selección para las empresas privadas. En el sector público la oferta de empleo debe ser pública y en igualdad de oportunidades, lo que determina los procesos de selección. Por la gran concurrencia de opositores, la primera selección natural ha de ser muy dura para poder valorar posteriormente otros conocimientos profesionales. Cuando quieres trabajar en el sector audiovisual, y para mayor incidencia en el sector público, la preparación de unas oposiciones es tan exigente como cualquier otra para la admistración. La pasión debe ser una condición importante desde el principio, luego el oficio te va puliendo...

-El ERE de RTVE de 2006, bajo mandato socialista, se cargó, de golpe y porrazo, algo que –con una crisis económica galopante- no saben (o no quieren) apreciar los gestores de cualquier empresa: la experiencia. ¿Prescindir de los mayores era la solución? ¿De verdad que no había otra manera de reconducir ese talento?

-Es complicado, porque era un problema de ingeniería financiera, en el que buscaron fondos de la Comunidad Europea, o mejor, el permiso para poder hacer ese ERE. En principio uno de los objetivos era dinamizar la empresa con la entrada de 700 personas, en principio jóvenes, porque la edad media en el 2006 de la redacción de Radio Nacional era de 51 años. La experiencia es muy importante, pero la vitalidad de la juventud no lo es menos, hay que tener un equilibrio en las plantillas, no podemos decir que hacemos radio musical para jóvenes cuando la plantilla de locutores tiene más de 50 años, esto es contra natura…. Deberíamos sentarnos y reflexionar, no podemos perder el conocimiento de los compañeros, pero debemos canalizarlo. Muchos de ellos no supieron o no quisieron hacer el salto digital… Gorka, te propongo un día, en cualquier Foro que reflexionemos.

-Reflexionar siempre es positivo…

Eugenio junto a Jesús Hermida en el
Instituto de RTVE, en segundo plano...
-…Dile a un profesional con 51 años que se vaya al Cerro de Espino un día de perros y vea entrenar al Atlético de Madrid durante 3 horas, y luego consiga una declaración de algún jugador de 20 segundos o entre en directo para 45 segundos. Con 20 años no te importa nada, todo lo contrario, solo piensaS en salir por la radio.

-Ahí estoy de acuerdo contigo, pero algo podía haberse hecho para tratar de compaginar el talento y la experiencia con la savia nueva, pero no sé el qué, ni tengo la varita mágica, por supuesto. Tras la carrera de Comunicación, o periodismo audiovisual, los chavales se enfrentan a las empresas con unas carencias evidentes. La mayoría de ellos reconoce, tristemente, que aprenden más en el ejercicio de una actividad dentro de una empresa que en las facultades. Mi pregunta es: ¿qué parte de oficio y qué parte de bagaje tiene el periodismo?

-El Periodismo y Comunicación Audiovisual tiene mucho de oficio, de ciencia empírica “acierto/ error”. Considero que los trabajadores deben tener una forma académica importante y continua, pero hay que incorporar la formación tutelada en el puesto de trabajo (aprendiz/maestro), ora en los cursos de grado, ora en un posgrado específico. En el Siglo XXI nadie puede dudar del activo empresarial de la formación, tan importante como I+D. La formación tiene que ser continua de verdad, las empresas deben para una semana y reflexionar con los profesionales y con asesores hacia dónde va la profesión, cuáles son las tendencias mundiales, cómo podemos aplicar innovaciones tecnologías en los flujos de trabajo, etc.

-¿Ves? A eso me refiero, a que se están perdiendo la referencia de los ‘maestros’ en la redacción, aquellos cascarrabias que te tiraban un folio a la papelera y te decían “a ver si aprendes, chaval, que esto no es como te lo han enseñado en la facultad”…

Instalaciones del Instituto de RTVE
-En todo caso, la formación de los profesionales de la Comunicación debe ser continua en herramientas, aplicaciones, formatos, distribución, etc... Todo cambia y la tecnología evoluciona de una manera exponencial.

-Se cumplen los 40 años de la puesta en marcha de los primeros estudios de Periodismo en España, y las cosas no han cambiado mucho. Si analizamos la composición del profesorado de las facultades de comunicación, muchos no sólo, como decías antes, no han ejercido el oficio, sino que incluso pertenecen a otras disciplinas humanísticas (historia, filologías, etc.). Si hablamos del acceso a la universidad de los profesionales que sí lo han ejercido –o lo ejercen- nos enfrentamos a Bolonia y a los planes españoles, donde resulta muy complicado formar parte del claustro de profesores, porque todos son inconvenientes, empezando por el doctorado. ¿Te pido una reflexión? ¿Cómo ves este escenario?

-Lo de Bolonia ha sido una trampa. Los Másteres se han llenado de doctores que imparten las mismas clases, o ampliadas, que las que imparten en grado. Los estudiantes no quieren más teoría al terminar un Grado, sólo quieren que un profesional les enseñe el oficio. Eso es lo que hacemos en RTVE. De ahí, si me permites, el éxito de los Másteres de la CRTVE, ampliamos el necesario conocimiento académico con el entorno profesional.

-Ahí quería ir yo. Me gustaría conocer un poco más el trabajo que se hace en el Instituto RTVE. ¿A quién se orientan estos estudios? ¿FP? ¿Universitaria, postgrado? ¿Programas a medida para empresas que requieran formación actualizada?

Los chavales hacen prácticas reales en el Instituto
y se acompañan de profesionales de la casa
-Somos un Centro de Formación con varias líneas de trabajo. En primer lugar somos el Centro de Formación de los 6.500 profesionales de CRTVE e impartimos casi 200.000 horas de formación. De cara nuestra proyección exterior, hacemos Formación Profesional, tres ciclos de grado superior (2 años): Realización Tv, sonido y Producción. Tenemos cinco Másteres en colaboración con distintas Universidades, principalmente públicas: Complutense, Rey Juan Carlos, Carlos II, U-Tad, Politécnica de Madrid. Cursos en Formación Especializada para cualquier persona. Asesoría y Consultoría a empresas audiovisuales. Procesos de Formación y Selección para Entes Públicos y empresa privadas. Asesoría Personalizada para empresas. Servicio de publicaciones. Como verás, solo trabajamos con la formación que tiene que ver con nuestro sector audiovisual. No enseñamos aquello que no conocemos.

-¿Cómo ves el nivel universitario que se acerca a vuestros postgrados? ¿Cómo salen de la universidad?

-Poco preparados o muy poco preparados. También depende de las Universidades.

-Cambiando de tema, tú has sido, durante muchos años, realizador de RNE. ¿Qué valoración haces ahora de lo que escuchas por la radio: sea de RNE o de otras emisoras?

La fiesta anual del Instituto de RTVE
-Falta osadía. Todos los formatos se repiten a las mismas horas, sólo cambia el comunicador, pocas son las sorpresas del medio. Nadie arriesga, alguna pequeña aportación en radio on line, pero nada más. Debería fomentarse la radio universitaria, con criterio de experimentación, no con criterio de más de lo mismo. Recuerdo el formato de la década de los 70 y 80 en Radio Juventud, que era mucho más moderno y atractivo que la radio… y ahora treinta minutos de música ininterrumpida.

-Una última reflexión dirigida a los chavales que están pensando en cursar alguno de los programas que impartís en el Instituto de RTVE. En medio del enorme paisaje de másteres y programas que hay en el mercado, ¿por qué deben contemplarse como una buena opción los ofrecidos por el Instituto de RTVE? ¿Por la experiencia, desde 1975, o los resultados?

-Buscamos formar profesionales. Los académicos forman a los alumnos en la Universidad; y en la CRTVE, pensamos que tenemos unos grandes profesionales que tienen mucho conocimiento y experiencia que pueden y deben compartir con los jóvenes que se acercan a la profesión. Las prácticas se hacen en el puesto de trabajo, pero los alumnos son tratados como futuros profesionales, no como becarios.

Lo mejor de Radio 3: Federico Volpini, 
Eugenio González, Sabas Martín, 
José María Rey, Javier Diez y Jesús Ordovás
-Por último, completa la frase: “La radio es para mí…”

-Es una pregunta trampa, pues lo ha sido todo en mi vida.

-Por eso te la hago, porque una vida entera es una gran apuesta…

-No recuerdo nada que no tenga que ver con la radio de manera directa o colateral. Desde que tengo uso de razón dormía con el transistor debajo de la almohada, muy a pesar de los gritos de mi Madre. Me hizo de compañera en las horas de soledad tras la muerte prematura de mi Padre, a quien poco antes de morir le confesé que quería ser periodista o no médico, como hasta entonces había proclamado. Fue la que me enseñó a amar profundamente la música: Stones, Beatles, Doors, Eagles, Who,…etc. Siempre me ha acompañado esta pasión, escuchaba a los grandes djs españoles y americanos (Radio Torrejón), programando unos discos que han sido y son parte de mi vida. Me enseñó a respetar a los compañeros, aunque luego la vida nos ponga a distancia por nuestras diversas forma de pensar y hacer, pero....

-…¿el medio está por encima de las personas?

Ciudadano Garcia, una de las últimas apuestas de RNE,
 un veterano profesional de la casa al que le ha llegado
su oportunidad en las tardes de la radio pública
-Fíjate… fui José María García encima de la unidad móvil de la SER el 23 F; fui Fran Sevilla en la mañana del 11M; metí el gol de Torres a medias con Paco González y el de Iniesta de mi vida con Manolo Lama. He sido Keith Richard en las ondas de Mariscal Romero Show, días antes de aquella actuación que vimos juntos en el Calderón en 1982. He luchado por la libertad de expresión con Gabilondo por cada poro de su piel, he bailado a las 7 de la mañana en un semáforo con José Antonio Abellán, he recorrido media España con ‘La Barraca’ de Manolo Ferreras, he soñado en las noches de España con Manolo HH y su Trasnoche, he concursado con la Maris en ‘Apúntate 5’ de Joaquín Prat, he dado los Buenos Días como los fósforos de Carlos Herrera, y podría continuar con Nierga, Francino, Ciudadano García, Pepa, Julia, de la Morena, Chema Abad, las ficciones de RNE, etc. Todos ellos, más los compañeros invisibles, me han hecho amar la radio y la vida. Con el trabajo y el esfuerzo de mi mujer hemos podido mantener a la familia y me ha permitido tener un proyecto común de vida con una hija. Como verás es muy complicada la pregunta.

-Ha sido la respuesta más larga a la misma pregunta que planteo siempre en el cierre de todas mis entrevistas.

-Te juro que puedo escribir un libro, muchos compañeros lo han hecho, pero el mío no quedaría a su nivel, por ello desisto. Como veras, la radio lo ha sido todo en mi vida, y no es una frase hecha.

lunes, 16 de marzo de 2015

Entrevista a Eugenio González Ladrón de Guevara (I)

Subdirector de Formación en el Instituto de la Corporación RTVE

“Los técnicos de sonido son como los porteros de fútbol; si fallas, todo el mundo lo nota, si aciertas, para eso estás”
  
Es alto, corpulento, mirada limpia e irónica. Por su aspecto y vocación asemeja un poco al gran Orson Welles. Y no lo digo yo, lo afirma un antiguo alumno suyo, Juanjo Ramírez, que se dirigía a él como ’Yeyo’, alias cariñoso con el que se le conoce en la profesión. Es verdad, tiene esa apariencia, y no sé si fuma puros... Juanjo reconoce que su vida cambió gracias a una de las clases magistrales de nuestro invitado y recuerda lo que dijo: “Lo que tenéis que hacer en la Universidad es descubrir a qué os queréis dedicar; vuestra auténtica vocación; qué es lo que os hace sentir más plenos que ninguna otra cosa. Y cuando tengáis la suerte de descubrirlo, entrenaros en ello como si quisieseis ser los mejores del país en esa cosa. Lo demás no importa. Las asignaturas de esta carrera las podéis aprobar estudiando la tarde antes del examen, así que tenéis tiempo de sobra para lo otro. Si queréis ser locutores de radio, hablad frente un a micrófono hasta que se os seque la garganta”. Eugenio González Ladrón de Guevara es un maestro y Juanjo, sus palabras lo certifican, es –sin saberlo- no ya su exalumno, sino su discípulo, por cuanto marcó su vida con sus clases. Hoy en día es un brillante gurú mediático que ha dado la radio televisión pública, y es un honor contar con su testimonio, tan sincero. Aseguro que leer la entrevista constituirá un auténtica delicatessen radiofónica… 

Eugenio -Yeyo- González
Ladrón de Guevara
-Los comienzos, Eugenio, nunca suelen ser fáciles, pero en tu caso, además, concurrieron otra serie de circunstancias familiares que hicieron más complicado el camino, ¿no?

-Poco antes de empezar mis estudios de Ciencias de la Información en Madrid falleció mi padre, que era el cabeza de familia.

-Eso te llevó a intentar compaginar los estudios con el trabajo…

-Exacto, en primero de Carrera me presenté en una emisora de Madrid, después de haber tanteado un par de periódicos de Cuenca, Ávila y Segovia, pero los medios, hablamos de los años 77 y 78, estaban descabezados, el tardofranquismo se estaba desintegrando y los medios de titularidad estatal, y casi todos los periódicos y emisoras lo eran, estaban pasando por un largo proceso de reorganización y posterior venta al sector privado.

-Y ése es tu contexto histórico, en el que te tienes que mover. ¿Dónde recalaste?

-Pues en Radio Centro de Madrid (Cadena CES, posteriormente Radiocadena y por último, Radio Nacional). En esta emisora entro de becario de los de ver, oír y callar y organízame esto o lo otro, pero la verdad es que fue una escuela de vida y de  profesión.

-¿Quiénes andaban por allí?

-Allí estaban Pepe Cañaveras, Luis Gómez, Mariskal Romero, y unos cuantos excepcionales técnicos de sonido que me apadrinaron, porque era ‘el niño’ -el único becario- y tenía ¡17 años! No había sueldo, pero los trabajadores de la casa se las apañaron para que yo cobrara algo por las grabaciones de los programas que hacía para los fines de semana. Como grababa cosas de publicidad, era de justicia poética que el técnico percibiera una parte de ese dinero. Todo era legal y estaba establecido en la tradición de las emisoras comerciales.

Sede de Instituto de RTVE
-Siempre hay nombres de padrinos a los que recordarás toda tu vida, ¿verdad? Tú también te los encontraste…

-¡Y tanto! Vicente Mariskal Romero era un DJ a la usanza americana y tenía un show en directo que llevaba a Festivales y discotecas. No tendré tiempo en esta vida para agradecerle todo lo que me enseñó del medio. Las primeras 5.000 pesetas me das dio de su bolsillo por colocarle y clasificarle los discos que se iban emitiendo. Luego comencé a ir con él los fines de semana por discotecas y cobrando un salario, y manejando un mezclador, haciendo de DJ en los ratos libres del show. Los compañeros de la radio, María del Mar Hernández, José María García, Adolfo Fraile, me enseñaron a manejar la mesa de sonido y me gustó tanto este “otro lado” que me hice técnico de sonido y realicé varias sustituciones de compañeros que se iban de vacaciones.

-Me parece fundamental ese trabajo, Eugenio. Siempre lo he defendido como un primer nivel de corresponsabilidad en  el resultado de un buen programa.

- No lo dudes, son gente -somos gente- muy especial. Si me permites un símil futbolístico te diría que los técnicos de sonido son como los porteros; si fallas, todo el mundo lo nota, si aciertas, para eso estás. Tienes que dar seguridad y aplomo al equipo, pero al mismo tiempo tener esa dosis de locura para jugártela en un momento determinado. Pero esto solo lo notan tus compañeros, eres anónimo, y así debe ser y nosotros lo sabemos, lo damos todo por el equipo, por el programa.

Disfrutando en un acto con Miguel Ríos. Yeyo
 ha dedicado toda su vida a la radio... y a la música
-Lo suscribo al cien por cien…

-Estando trabajando en Radio Centro me ofrecieron un trabajo en el Departamento de Promoción de la Compañía de discos Hispavox. Este trabajo lo podía simultanear con la radio y era hasta complementario…

-…de qué año hablamos?

-…era el año 1978. En esta fecha sigo al lado de Vicente Mariskal Romero y él comienza un proyecto ilusionante para un chaval de 19 años: la creación del sello Chapa Discos

-…y no te lo piensas, y dejas Hispavox…

-…sí, en 1979, y paso a Chapa hasta mi marcha a la mili. No tengo que decirte que ante el trabajo en Chapa Discos y la Universidad, opté por la primera, pero iba a por apuntes e intentaba presentarme a los exámenes, aprobando alguna de las asignaturas.

-Y dices que te vas al servicio militar, conociéndote seguro que aprovechaste para seguir vinculado al mundo de la música, y la radio.

-Me empiezas a conocer. La mili la hice desde noviembre de 1979 hasta enero del 1982 en Vigo. Aproveché aquella época, sí, para estar atento a lo que sucedía en Vigo, que era lo mismo que sucedía en Madrid. Siniestro Total, la COPE FM y Schasmo hacían historia. Seguía bajando casi todos los fines de semana a Madrid y tenía relación con todos los disjokeys de la radio de la época por mi trabajo en Hispavox y Chapa, y con muchos ellos todavía mantengo esta amistad.

Con Nacho García Vega
-¿Nombres?

-Te sonarán: Jesús Ordovás, Diego Manrique, Diego Armario, Rafael Abitbol, Manolo Ferreras, Paco Pérez Brian, Paco Martín, Faraco, etc…

-Manolo Ferreras ha pasado por este blog, grandes nombres de aquella época…

-El Maestro Ferreras y su ‘La Barraca’ han hecho más por la docencia que muchas universidades. Los fines de semana los pasaba en el ‘Pentagrama’, ‘RockOla’, ‘Malasaña’, bueno, ya sabes, en esos sitios que dicen que han estado todos los de mi generación, y que yo apenas recuerdo dónde he estado. Tequila, Asfalto, Bloque, Ángeles del Infierno, etc. En aquella época era habitual que los heavys también nos mezcláramos con los moñas: Secretos, Mama, Nacha Pop, incluso Kaka de Luxe grabaron por primera vez su maqueta para Chapa. Lo grabamos en Audiofilm.

-¿Y cuándo llega tu trabajo como roadmanager de Barón Rojo?

-¡Tras la mili! Estuve con ellos hasta el verano de 1982, cuando estaba a punto de irme de gira con Miguel Ríos y su ‘Rock de un Noche de Verano’. Lo había hablado con Carlos Narea y estaba esperando una contestación, cuando me llamaron de Radiocadena para ofrecerme un contrato estival de tres meses. La radio me tiraba mucho y firmé. Me presenté más tarde a unas oposiciones que salieron en septiembre de 1982 y entré en plantilla en noviembre de 1983. Mi primer destino fue Vitoria-Gasteiz, como técnico de sonido.

Quién lo iba a decir: el gran Karra Elejalde comenzó
 haciendo radio en Vitoria junto a Yeyo González
-¿Cuánto duraste en Gasteiz? Seguro que también allí te relacionaste con la música y los músicos de la época…

-Estuve en Vitoria desde noviembre de 1983 hasta diciembre de 1985. Ya sabes, justo el principio del Rock Radical Vasco, con mano ancha en la FM para hacer un programa con Josean González y Karra Elejalde

-…¡Karra Elejalde, el actor, al que acaban de concederle su segundo premio Goya por ¡Ocho apellidos vascos”?

-¡El mismo! Karra no estaba ni en plantilla ni contratado, pero éramos amiguetes y todas las noches la liábamos en la FM de Vitoria con el permiso del Director.

-Y a todo esto, ¿qué pasaba con los estudios de periodismo?

-Intenté trasladar mi expediente a Leioa (Lejona), pero algunas clases eran en euskera y, claro, yo ni idea, así que tuve que esperar a mi regreso a Madrid para reiniciar mi andadura en la Universidad. Pero con las circunstancias cambiadas, ya casado y con una hija. Hay peajes que tienes que pagar tarde o temprano, y el esfuerzo que no haces a los 18 años lo triplicas a los 27 años.

-Cuándo estudiabas periodismo, ¿pensaste en algún momento que te ibas a dedicar a la docencia de este oficio? Me interesa este punto de vista para aquellos que lo están estudiando y no piensan en absoluto que pueden terminar ahí… y sin embargo, es una opción…

Gala anual de entrega de premios
del Instituto de RTVE del año 2012 
-No lo pensé. Como verás mi vida fue lo suficientemente complicada y rica como para liarme más. Nunca tuve la osadía de pensar que podía dar clases, pero alguien me ofreció que enseñara lo que sabía y llevaba tiempo trabajando y estudiando. No lo dudé y en poco tiempo estaba impartiendo clase y reflexionando sobre esta profesión, cada vez más amplia y complicada.

-¿Eras realizador en Radio Nacional de España?

-Sí. Pero, fíjate, Gorka, decidí ampliar conocimientos en la profesión siguiendo los estudios en Periodismo. Creía que ampliaba así mis conocimientos y empatizaba con “los otros”.  Me gustó lo de estudiar e hice los cursos de Doctorado. En la actualidad estoy a medias con la tesis doctoral, que como sabes tengo que presentar, por obligación, antes de Noviembre de 2015.

-La docencia es muy gratificante.

-Absolutamente de acuerdo contigo. Han sido veinte años. Sigo viendo a los viejos alumnos -hoy profesionales- y eso me llena de satisfacción.

Continúa…