lunes, 7 de enero de 2013

Entrevista a José Joaquín Brotons, director de RadioGoles (I)


“El mercado ha cerrado las puertas a la ilusión y a la vocación”  

Debo reconocer, con honestidad, desde el principio, que nunca me han interesado los deportes. Y por tanto nunca he seguido -como forofo de ningún equipo, o deporte- los programas deportivos de las diferentes cadenas de radio. Pero mi falta de sensibilidad por este área de contenidos no me impedía acercarme con curiosidad a algunos programas históricos como el “Carrusel Deportivo”, en la SER, cuando su responsable era Paco González, Manolo Lama se ocupaba de la narración del “partido de la jornada” y Pepe Domingo Castaño, el ‘gran Pepe’, se ocupaba de la animación. Es muy fácil para cualquier buen oyente de radio disfrutar con este trío de profesionales –ahora en la Cope- y con todos aquellos compañeros que han seguido su estela –Manu Carreño, Juanma Ortega, Javier Ares, Javier Ruíz Taboada, y tantos otros-. Pero en el histórico, hay que apuntar grandes nombres que precedieron a los citados, y entre ellos hay que recordar, por justicia, a José Joaquín Brotons que, con su manera de hacer, ha paseado por todas las cadenas de radio y en todas ha dejado huella de su impronta, más allá de su plausible labor profesional. Brotons, Broti para los amigos, se ha embarcado ahora en una aventura apasionante, y apasionada, que por supuesto lleva el apellido de “radio” en su enunciado. Pero lo ha hecho solo, tirándose a la piscina, con poca agua, y en momentos en que hay grietas en el fondo, por las que se escapa el agua, y no puede cerrarse el grifo. Broti siempre ha merecido mi respeto y admiración, pero, si me lo permiten, ahora más. Les dejo con él.

Hombre de radio hasta los tuétanos
 (Fotografía Periodista Digital)
-¿Qué es RadioGoles, José Joaquín?

-Radiogoles es mi sueño y el de los que creen en él. Radiogoles es una ilusión hecha realidad. Es la primera radio digital online que ha decido ser la voz de los que no tienen radio, por un lado los 81 equipos de Segunda División B y por otro los periodistas o radiofonistas que quieren hacer radio. El mercado ha cerrado las puertas a la ilusión y a la vocación. Hay proyectos que son solo para vivir y proyectos para soñar.

-Hablas en la web de ‘pasión’, ¿la pasión no se pierde, a lo largo de una vida profesional, con las pedradas que te encuentras por el camino? En este sentido, ¿qué queda de aquel jovencito que llegó a trabajar a Radio Barcelona, de la SER, en los años 70, y quedó cautivado por la radio?

-Siempre comento con los jóvenes profesionales, ya sea los que me acompañan en este viaje de Radiogoles o los chicos con los que comparto clases en los Máster de periodismo que me considero un privilegiado. En mi larga trayectoria profesional solo he recibido cariño, atención y formación de todos los compañeros con los que compartido esta profesión. Todos me han ayudado a crecer. Llevo 36 años viviendo una ilusión, un sueño y si no le pusiera pasión sería un desagradecido con todos ellos. Sin pasión, sin amor por el trabajo no se puede vivir, no se pueden hacer las cosas bien. Amo la radio, estoy enamorado del periodismo, es mi vida y muchas veces me ha dado la fuerza para seguir adelante en momentos de aflicción.


La 'marca' Brotons

-Siempre te he oído decir que tú le debes más a la radio que la radio a ti… ¿Todo se lo lleva el viento?

-El viento no se lleva nada si tus raíces son fuertes. La radio ha potenciado una marca: José Joaquin Brotons, mi nombre. Me ha situado en el mercado con unos valores que han permitido a la marca ser diferencial. La radio ha sido el altavoz principal que me ha colocado en ese lugar de privilegio al que me refiero. Agradezco públicamente a mis padres, que me dieran un tono de voz peculiar y muy apropiado para el medio. Luego para recorrer el camino solo había que seguir una máxima: “Trabaja tanto como el que más, quéjate menos que los otros y aprovecha las oportunidades”. 


Escucha “RadioGoles

Si clickas aquí, te enchufas directamente al sonido de RadioGoles, la experiencia de José Joaquín Brotons en la red. Una radio musical y deportiva que puedes escuchar de manera gratuita y que se apunta, como pionera, en el que será sin duda el nuevo, e inmediato, paisaje radiofónico online que ya triunfa en medio mundo.


-Has pasado por la SER, la COPE, RNE, Onda Cero, creo que cito bien cronológicamente, ¿te puedo pedir un adjetivo para calificar la seña de identidad que define el trabajo, o la aportación, de cada una de estas cadenas?
"Broti" es un libro abierto en la
reciente historia de la radio
deportiva en España

-En mi época LA SER era LA RADIO con mayúsculas. Tuve el privilegio de vivir el despertar de la radio privada y fuimos punto de referencia tras la famosa “noche de los transistores”. En Gran Vía se respiraba radio en los pasillos, en la redacción, en los estudios, incluso en las escaleras de acceso. Cuando llegué a la COPEhacíamos radio en un piso en la calle Juan Bravo y había una gran diferencia entre los trabajadores (la mayoría) y las estrellas (Luis del Olmo y Encarna Sánchez). Competíamos con voluntad y esfuerzo pero nos faltaban postes para repetir la señal. En RNE había grandes profesionales pero en el edificio de la Casa de la Radio se trabajaba como en un ministerio. Sobraban los medios, teníamos ilusión, pero había frialdad. Cuando llegué a Onda Cero todavía era una cadena de la ONCE. Allí estaban Luis del Olmo, Julia Otero y Ernesto Sáenz de Buruaga. Se hacía buena radio, pero era difícil para la audiencia entender la mezcla de opciones políticas que cada franja representaba. Era un “collage” de opiniones que impedía la identificación del oyente con la emisora.


El análisis desde dentro

-¿Y ahora? ¿Cómo percibes ese mismo paisaje?

-Ahora las cosas son distintas y como oyente pienso que la SER funciona por postes y por inercia. La COPE necesita asentar su nueva programación, especialmente en las mañanas y Onda Cero se ha consolidado como alternativa, aunque sigue siendo confuso el mensaje tan diferente que se emite por la mañana y por la tarde. RNE sigue siendo una radio distante (dejó de serlo en la época de Juan Ramon Lucas y Toni Garrido) pero ha vuelto a ser la que conocí hace muchos años.  

-¿Por qué has elegido como eslogan “Ésta es la radio de los que no tienen radio”? ¿Crees que puede haber oyentes que se han quedado huérfanos de su radio, de una manera de hacer o de decir, que ha desaparecido, y que buscan una alternativa? ¿O el eslogan no va contra nadie?

-Tiene una explicación muy sencilla. Es la radio de los equipos que no tienen radio (no se les presta atención en los medios) y de los profesionales que empiezan y que después de efectuar sus prácticas se encuentran sin posibilidad de seguir ejerciendo su vocación. Hasta la llegada de Radiogoles nadie se ocupaba de la Segunda División B, a nivel nacional. Hay cadenas autonómicas y emisoras locales que prestan un buen servicio en Madrid, Andalucía, el País Vasco y Catalunya porque allí es donde se concentra el grueso de los equipos de la categoría. Ahora desde nuestra aparición en septiembre hay cadenas que ya incluyen conexiones con algunos partidos de Segunda B. El  programa de multiconexiones (más conocido como Carrusel) ha desaparecido de las radios convencionales. Los nuevos horarios han dispersado los partidos, ya no hay grupos de encuentros en el mismo horario. En Segunda B los partidos se concentran en tres franjas horarias: algunos los sábados por la tarde y la mayoría los domingos por la mañana (15 partidos) y por la tarde (20 partidos), eso nos permite mantener un ritmo frenético de noticias y goles.


El pensamiento único

-Mantengo que el patrimonio más preciado de un periodista es su credibilidad, a la que acompaña, en paralelo, la coherencia. ¿En estos tiempos que corren, tú crees que estos valores se siguen manteniendo, por un lado y exigiendo, o valorando, por el otro? ¿O han cambiado las coordenadas en que se mueve la profesión?

Brotons con su equipo -ilusionado- de "RadioGoles"
(Fotografía La Vanguardia)
La respuesta no es sencilla. Credibilidad y coherencia deberían ser de obligado cumplimiento en el proceder periodístico. El periodismo es un negocio y los intereses han convertido en “títeres” de los que ostenta el poder a algunos opinadores. En el periodismo deportivo se ha registrado un movimiento negativo protagonizado por los extremismos. Algunos periodistas se han puesto la bufanda y la camiseta de un equipo para tener más notoriedad y buscar el apoyo de una masa perturbada que no tiene ningún criterio y maneja un pensamiento único. Muchos de los protagonistas (directivos, entrenadores y jugadores) han propiciado con sus declaraciones y posturas radicales esta situación. Se han trazado líneas para definir quién está a su lado y quién se sitúa enfrente. Si quieres tener acceso a protagonistas de renombre tienes que ser afín a la causa, la objetividad te sitúa en una situación marginal.

Continúa...

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