viernes, 1 de febrero de 2013

El anecdotario de Concha García Campoy

El Premio Joaquín Soler Serrano, que conceden anualmente, y de forma conjunta, las Academias de Radio y Televisión de España, ha recaído este año 2013 en la periodista balear Concha García Campoy. Comentaba Manuel Campo Vidal, el presidente de la Academia de Cine, quien coincidió con ella en los telediarios de TVE, que lo merece por "una trayectoria brillante en ambos medios". Otro de los miembros del jurado, el presidente de honor de la Academia de radio, Luis del Olmo, añadió que “Concha García Campoy es una fuera de serie; es una monstrua radiofónica y de televisión, que va a ser muy difícil que se repita". El año pasado este prestigioso galardón, que reconoce trayectorias profesionales, se concedió al periodista donostiarra Iñaki Gabilondo, con el que Concha García Campoy también coincidió en sus etapa en la Cadena SER. La entrega del galardón tendrá lugar el próximo 13 de febrero de 2013, en el transcurso de una gala en el Teatro Mira de Pozuelo de Alarcón, sede de la Academia de Radio, en la que también se entregarán otros premios.

Concha García Campoy es una profesional de larga trayectoria y experiencia que no requiere mayores presentaciones. Su trabajo se ha podido ver, y escuchar, en numerosos medios de comunicación: TVE, la Cadena SER, Antena 3 Radio, Tele 5, Onda Cero, Punto Radio… Las casualidades de la vida reunieron, en el mismo destino, pero en tiempos diferentes, a Concha con quien fue su ‘descubridor’. Así lo recuerda ella en “Aún más Estupidiario”:

“Son las vueltas que da la vida. Fernando G. Delgado fue mi descubridor cuando trabajaba en TVE en Ibiza. Le gustó cómo hacía mi trabajo y me llevó a presentar los telediarios a Madrid. A partir de entonces, mi carrera dio un giro radical. En la Cadena SER inventamos después ‘A vivir que son dos días’, un programa que demostraba que también había muchos miles de oyentes en el fin de semana, y que eran muy agradecidos cuando se les daba un buen producto. Ahora le toca hacer el programa a Fernando en la SER, y yo he vuelto al fin de semana también en Onda Cero Radio. Nos reencontramos de nuevo en la radio”.

Concha inventó la radio del fin de semana. A vivir que son dos días, que ahora dirige y presenta en la SER mi buen amigo Javier del Pino, demostró que en los fines de semana sigue habiendo muchos oyentes muy interesados en el medio. Concha cambió el tono, relajó el ritmo, más trepidante, del resto de la semana, y firmó una de las etapas más brillantes de la SER. Ahí tuve la suerte de conocerla, y de comprobar que, aparte de una excelente profesional, es, sin duda, una buena compañera. Y conste que no acostumbro a extender esta descripción entre colegas a los que no conozco. Quienes me siguen en este blog saben que no suelo hablar de manera gratuita.

Me ha parecido oportuno rescatar del ‘Estupidiario el capítulo que le dedicamos en su día. Concha tiene fama de ser una gran despistada, pero provista, eso sí, de una memoria selectiva sorprendente, que le permite recordar un momento, una situación, incluso un detalle inadvertido para el común de los mortales. “cuando acudo a determinadas reuniones o fiestas relacionadas con mi profesión tengo que acompañarme a veces de ‘apuntadores’ que me van chivando las identidades de los presentes. Sí soy muy despistada, pero al mismo tiempo mi memoria me permite salir airosa de situaciones comprometidas”. En su lista particular de gazapos incluye uno que le sigue haciendo gracia, cuando durante un programa de cine que realizaba, en sus comienzos, en la Cadena COPE de Ibiza, junto al periodista Toni Roca, insistía en decir en antena, hasta que le corrigieron el error: ‘levantando anclas’. Repetía una y otra vez la expresión, confundiendo los verbos ‘levantar’ con ‘levar’.

La trayectoria de Concha García Campoy ha sido impecable

Pero el gazapo por excelencia que recuerda Concha García Campoy, y que sufrió como nadie, fue una equivocación que tuvo durante la emisión del informativo ‘La Brújula’ en Onda Cero Radio. “Fue justamente cuando Amalia Gómez la habían nombrado Secretaria de Asuntos Sociales hacía muy poquito tiempo. La nueva responsable de este Departamento –de una manera muy discreta- había ido a la Casa de Campo, donde, como sabéis, hay mucha prostitución... y había intentado iniciar una campaña callada, que no tuvo mucho éxito. La invité al programa para que me contara sus esfuerzos. Yo no la había visto físicamente, y por tanto no la conocía. Cuando ya estábamos en directo, veo que, por la puerta del estudio entra Pilar Cernuda, que era tertuliana habitual, acompañada por una señora. Ese día había público y yo creí que era una invitada más, tal vez por la imagen que tiene Amalia Gómez, una mujer regordeta, llevaba aquel día un vestido floreado, el pelo acaracolado, y hablaba por los codos. Y yo todo el rato, desde mi puesto ante el micrófono, les hacía señas para que se callaran. Cuando le tocó intervenir a Pilar Cernuda, se levantó y se acercó a la mesa y con ella su acompañante, a la que rápidamente le hice volver a su sitio, sin saber que era Amalia Gómez. Me llegó a preguntar: ‘¿y yo dónde me siento?’, y le dije: ‘señora, me está usted poniendo muy nerviosa, siéntese ya entre el público y cierre la boca...!’. Bueno, yo no sé qué le dije. El caso es que luego en antena comenté mi extrañeza ante el retraso de la Secretaria de Asuntos Sociales, y Pilar Cernuda me dijo en directo: ‘¿cómo que no ha venido?, ¡si ha entrado conmigo en el estudio y tú no la has dejado levantarse de su silla!’. Entonces se me cayó el mundo encima”.

Una de las últimas imágenes de Concha,
tras superar una delicada enfermedad
De esa simpática anécdota surgió después una sincera amistad entre Concha García Campoy y Amalia Gómez, la nueva Secretaria de Asuntos Sociales. Concha reconoce hoy día que aquello fue caer en todos los prejuicios más tópicos de considerar que una persona con su aspecto no podía ostentar un cargo público de tanta responsabilidad. 

No es sin embargo Concha García Campoy  una inexperta en diplomacia. Muy al contrario, esta periodista ibicenca sabe tratar muy bien a sus invitados y no sólo eso: sabe extraer de ellos lo más interesante. Es, sin duda, una periodista de casta.


La última hora de Concha García Campoy ha sido un twitt que ha publicado en su cuenta en el que informa a sus seguidores de que ha ingresado de nuevo en el hospital, para reforzar el tratamiento que se le está aplicando. Confiemos en que podrá estar presente en el teatro 'Mira' de Pozuelo de Alarcón, el próximo 13 de febrero, para recoger personalmente su Premio Joaquín Soler Serrano. No es muy difícil ni comprometido aventurar que recibirá de la profesión un enorme aplauso de cariño y solidaridad.

Post escrito a partir del material entresacado del libro “Aún más Estupidiario” (Editorial Aguilar, Madrid 2001).

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